24.11.10

El rancho cascoteado

En nuestro club rotario, el promedio de edad de los miembros llega a los 68 años. Una barbaridad. Un club de gerontes. Hay varios inconvenientes: la falta de compromiso de una juventud que no se sabe en qué está y que, por lo tanto, no quiere participar en ninguna institución, el ritmo alocado de vida superflua que "no deja tiempo" para otros menesteres y la falta de solidaridad que hace que instituciones como los Rotary, verdaderas entidades de servicio, no puedan desplegar un mayor número de adherentes.
Pero es cierto que la cronología avanza, inexorablemente; y nos empiezan a cascotear el rancho. Esta semana, sin ir más lejos, perdí dos personas de mi amistad, vecinos invalorables de la ciudad de Avellaneda. Los dos, tanto Jorge Sventicic como Haydée Muñiz, se comprometieron con sus vecinos, organizaron eventos, fueron solidarios y personas de alta calidad humana y ética. Lamentablemente, las perdimos. Y debemos llorarlas, sí señor, porque no serán sustituidas fácilmente.
El país está adoleciendo de esta calidad de gente. Sólo tenemos aquellos que se meten en la política para satisfacer muchas de sus apetencias personales. Muchas veces, apetencias que no son espirituales sino materiales.
La Democracia da para todo; hay un montón de mediocres encaramados en los partidos políticos y, lo peor, con apetencias de ser !PRESIDENTES DE LA REPUBLICA!
!Pobre Nación!
Mientras tanto, en las entidades intermedias, hay carencia de dirigentes, de verdaderos protagonistas sociales. Personas que le dediquen su tiempo y su capacidad a trabajar por el bien de la comunidad. Esto es lo que está haciendo falta.
Por eso, cuando se muere gente valiosa, tenemos todo el derecho de llorarlos.

ROBERTO DIAZ

(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales. En el 2007, fue distinguido como "PERSONALIDAD DESTACADA DE LA CULTURA DE LA CIUDAD AUTONOMA DE BUENOS AIRES, por la Legislatura porteña. En el 2010, ha obtenido el Premio "SANTA CLARA DE ASIS" por su trayectoria periodística y el Premio "SUR" por su trayectoria literaria.)

13.11.10

Baudelaire

Esta noche, hablaré en el programa de radio Splendid (AM 990) sobre este poeta extraordinario que fue el francés Charles Pierre Baudelaire (1821-1867).
Baudelaire había nacido en París y su padre murió cuando él tenía seis años. Le dejó una herencia que el poeta fue dilapidando por su vida desordenada y sus costumbres licenciosas.
Su madre se casó con un militar y Baudelaire nunca le perdonó esto. Odiaba a su padrastro que, además, era un tipo rígido y quería encausar al muchacho. !Imposible!
Baudelaire estudió, pero nunca fue disciplinado. Tuvieron que expulsarlo de alguna escuela y hasta se formó un consejo de familia para ver qué hacían con su vida. Mientras tanto, el poeta seguía de putas; una de ellas, una judía calva a la que tenía como amante, le enchufó la sífilis, enfermedad que arrastraría durante gran parte de su vida y que lo llevaría a la muerte.
Se cree que la sífilis lo dejó semi-impotente; hay una anécdota que pinta de cuerpo entero a este complejo personaje y es la que cuenta Camille Mauclair, uno de sus biógrafos más notables. Dicen que Baudelaire andaba tras una beldad que regenteaba un salón literario (y que, seguramente, era la hembra de algún ricachón de la época) pero no se atrevía a decirle nada; entonces, le enviaba poemas anónimos y cartas de amor sin firma donde le confesaba su pasión. La mujer sintió curiosidad por este enamorado secreto y, atando cabos, llegó a la conclusión de que era Baudelaire el que escribía esos textos. Entonces, se lo llevó a la cama, pero Baudelaire no funcionó.
Mauclair transcribe la carta que el poeta le escribió a esta Madame; es una obra maestra de ocultamiento de su problema mientras le echa la culpa, sutilmente, a la mujer.
Esto demuestra que Baudelaire funcionaba mejor con la pluma que con otro elemento.
Escribió un libro considerado la bisagra de la poesía moderna: "Las flores del mal" y fue considerado, por los críticos, como uno de los poetas "malditos", una especie de "Dante moderno". Ese libro marcó un antes y un después en la Poesía; pero ese mismo año, publicó "Pequeños poemas en prosa", un texto que me parece singular, bello, expresivo, caústico, sincero, magnífico. Quiero mucho este trabajo de Baudelaire.
"Los paraísos artificiales" (con influencia del inglés De Quincey) y sus libros de crítica de arte más sus traducciones al francés de su admirado Edgar Allan Poe, son parte de su obra inmortal.
Una negra de la Martinica, prostituta para más datos, que se llamaba Jean Duval, fue su gran amor, la única que satisfacía al poeta y por la cual se desvivió. Dicen que la vieron a esta negra, durante la guerra franco-prusiana de 1870, en muletas y mendigando por las calles de París. Según parece, Baudelaire le había contagiado su sífilis.
!Honor a este gran creador, a este poeta formidable de las letras francesas! Quise rendirle este pequeño homenaje desde mi Blog.

ROBERTO DIAZ

(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales. En el año 2007, fue declarado "PERSONALIDAD DESTACADA DE LA CULTURA DE LA CIUDAD AUTONOMA DE BUENOS AIRES" por la legislatura porteña. En el año 2010, se hizo acreedor al Premio "SANTA CLARA DE ASIS" a su trayectoria periodística y al Premio "SUR" por su trayectoria literaria)

21.10.10

Mariano Ferreira

Me había obligado a no escribir más sobre la realidad; a fin de cuentas, mi tarea mayor es escribir Literatura, enseñar las técnicas literarias, hablar sobre curiosidades de escritores. En fin, dedicarme a lo mío.
Pero me produjo tanta indignación el asesinato de este muchacho, militante del Partido Obrero, que no pude con mi genio. Y aquí estoy.
Antes que nada, quiero aclarar que no soy militante de nada; soy demasiado jovato para andar en marchas y reclamos. Cuando era joven, sí. Y en 1977, me fui a España para vencer la "persecuta".
Pero hace tiempo que vengo observando un clima de violencia muy grande en la sociedad argentina. Y lo más insólito es que estamos en Democracia, que hay libertad de expresión y que el gobierno no reprime a nadie.
Lo único que digo y lo sostengo (hace rato que lo digo) que las autoridades no pueden tensar la cuerda del desencuentro, de la descalificación permanente, de la chicana dialéctica. Por una sencilla razón: en la gente de nivel cultural, las polémicas, las diatribas verbales, terminan ahí. En la gente inculta, que no tiene dos dedos de frente, esa violencia se vuelve física.
Fíjense: el martes, en el encuentro de fútbol de Independiente contra ese noble equipo uruguayo, el Defensor Sporting, una bestia arrojó una piedra al arquero de Defensor y le partió la cabeza. El partido mereció (aunque no se hizo) suspenderse, con el consabido problema para la institución de mis amores. Y la pérdida monetaria que significa suspender un encuentro.
El árbitro, curiosamente, prefirió seguir jugándolo y el arquero, dignamente, se prestó a jugar el partido.
Un día después, matan a Mariano Ferreira, un militante político. Las patotas están a la orden del día y eso es lo que no se entiende dentro de una Democracia. Pero no olvidemos que hubo un tipo que juntó a los "barrabravas" para llevarlos !al Mundial de Sudáfrica!. Un verdadero bochorno porque muchos de esos impresentables fueron deportados.
A Mariano lo matan los asesinos de siempre, llámense "Triple A", "Grupo de Tareas", "culatas sindicales", "barrabravas", "mano de obra" siempre ocupada.
Y el país tiene que llorar la muerte de este joven, de apenas 23 años, cuyo único pecado era reclamar por algo que consideraba justo.
Alberdi dijo allá lejos y hace tiempo: "!Bárbaros! Las ideas no se matan" y Voltaire dijo: "no comparto tu idea, pero doy la vida para que la expreses".
Yo, que me siento un verdadero demócrata, que no pertenezco al Partido Obrero ni a ningún otro partido político, que amo la paz y la belleza, que amo a la buena gente y al abrazo solidario, quise rendirle este humilde homenaje a Mariano.
Ojalá su asesino sea descubierto. Ojalá se pudra en una cárcel. Ojalá el país y su gobierno encuentren la forma de gobernar sin tanta rispidez, sin tanta crispación.
Cristina y Néstor criticaron duramente este asesinato. Así se hace.

ROBERTO DIAZ

(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales. En 2007, fue declarado "PERSONALIDAD DESTACADA DE LA CULTURA DE LA CIUDAD AUTONOMA DE BUENOS AIRES, por la legislatura porteña. En 2010, se hizo acreedro al PREMIO "SANTA CLARA DE ASIS" y el "PREMIO SUR".)

9.10.10

!Otra distinción!

He sido distinguido con otro Premio y me está dando un poco de miedo. ¿Estaré con un pie en la tumba para que, en un país donde, siempre, te ningunean, a uno lo premien seguido? "That´s the question".
En este caso, se trató del Premio "SUR", una bella estatuilla creada por el artista Carlos Pintos y que, en ésta, su primera vez, fue a parar a manos de dos "pesos pesados" de la cultura como lo son Vitillo Abalos (uno de los sobrevivientes del mítico conjunto folklórico los Hermanos Abalos) y el artista plástico Salvador Sauco. Yo fui el tercero en discordia, por mi trayectoria literaria.
Mi estatuilla lleva la efigie de Benito Lynch.
En realidad, el esfuerzo y la generosidad de Carlos Pintos, de premiar a sus pares, tuvo, como siempre, ausencias significativas. Por ejemplo: ningún directivo de las instituciones nativistas de la ciudad como "Martín Fierro" y "Leales y Pampeanos" se acercó a saludar a una figura emblemática como Vitillo Abalos. Pero es que estos tipos están para comer el locro de los 25 de mayo.
La creación del Premio "SUR" se lo debemos a este artista incomparable que es CARLOS PINTOS: músico, dibujante de excepción, pintor, escritor, fundador de revistas, factotum en el Premio "Linares Cardozo" que se entrega en Entre Ríos y una gran persona, cuyos atributos quedan demostrados: crear un Premio que distinga a colegas suyos.
Está magnífico que a uno lo premien en vida; porque eso de oír discursos de ocasión, cuando uno ya está vestido de finado, es patético, horrible.
Seguramente, a muchos de mis colegas se le derramó la bilis. Ustedes saben que la envidia y los celos, nunca se le niegan a nadie. Yo me río mucho con estas miserias. Y recuerdo a un grande como el poeta Raúl González Tuñón, capaz de cruzarse todo un salón para saludar a alguien. Ahora, se hacen los distraídos esperando que el que vaya a saludar sea el otro.
!Qué pelotudos! ¿No es cierto?

ROBERTO DIAZ

(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales. En el 2007 fue declarado "PERSONALIDAD DESTACADA DE LA CULTURA DE LA CIUDAD AUTONOMA DE BUENOS AIRES" por la Legislatura porteña. En el 2010, ha sido distinguido con el Premio "SANTA CLARA DE ASIS" y el Premio "SUR")

12.9.10

Almafuerte

En el programa radial "Rincón Porteño" que transmite Radio Splendid todos los sábados (AM 990) y que conduce Eduardo Marino, hablé el sábado pasado sobre Pedro B. Palacios, más conocido por el apodo de "Almafuerte".
Decía yo (tal vez, arriesgando una opinión) que León Felipe, el gran poeta español, tenía resabios de "Almafuerte" o más bien yo le encontraba a León Felipe ciertas constantes en su poesía que se asemejaban a la de Almafuerte.
Me refería a su intransigencia, a sus conceptos rotundos, a su individualismo pertinaz, a esa especie de mesianismo que, en Almafuerte, está tan acentuado a lo largo de su obra.
Aproveché para ilustrar mi intervención con un CD de Alberto Cortés donde éste le canta a Almafuerte, a través de un trabajo que contó con su musicalización a varios de los poemas del vate bonaerense.
Pedro Bonifacio Palacios había nacido en el pueblo de San Justo, provincia de Buenos Aires, fue autodidacta, de familia muy humilde y se crió prácticamente solo porque, a la muerte de su madre, su padre le abandonó, siendo una criatura.
Criado por unos parientes, a los 16 años ya era director de una escuela, a pesar de que no tenía título habilitante y, por este motivo, le echaban de las escuelas donde enseñó.
Pero, a pesar de esto, Almafuerte dictó clase en escuelas de Mercedes, Saladillo, Chacabuco, Trenque Lauquen, y luego ejerció el periodismo en la ciudad de La Plata, trabajando para "El Pueblo", un diario que se editaba en la capital de la provincia.
Una vez, le dijo al secretario de Bartolomé Mitre: " dígale al General que el poeta Almafuerte, no le hace antesala a ningún milico" y esta frase quedó en la historia, en su biografía, para ilustrar su fuerte personalidad y su individualismo.
Era orgulloso, contradictorio, amaba a los chicos y la enseñanza era para él su norte y su guía. Recién, en las postrimerías de su vida, recibió una pensión vitalicia del Estado, pero la disfrutó pocos años porque, en 1917, se apagaba su existencia, a los 62 años.
Su contestataria filosofía que lo acerca a Nietsche, le hará decir: "Si te postran diez veces, te levantas; otras diez, otras cien, otras quinientas..." en los insoslayables "sonetos medicinales" y yo creo que Almafuerte, tan vapuleado por los poetas del ´60 (que poníamos en tela de juicio su mesianismo) es un poeta distinto a todos, con una voz absolutamente diferente, que nos puede gustar más o menos, pero que se distancia, sin duda alguna, de todos los poetas argentinos.
Hablé, entonces, de él, en el programa y, creo, fue un lindo homenaje a este hombre que provenía de los estratos sociales más humildes y hoy una calle de La Plata lleva su nombre y una calle de Buenos Aires, también.
No son muchos los poetas que adornan las calles con sus nombres. Para mi gusto, son demasiado pocos.

ROBERTO DIAZ

(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales. En el 2007, fue declarado "PERSONALIDAD DESTACADA DE LA CULTURA DE LA CIUDAD AUTONOMA DE BUENOS AIRES y en 2010 obtuvo el PREMIO "SANTA CLARA DE ASIS" otorgado por la Liga de Madres de Familia, Diócesis Avellaneda-Lanús).

2.9.10

Premio "Santa Clara de Asís"

Fue muy buena la ceremonia donde me entregaron (junto a otras personas de los medios de comunicación)el Premio "Santa Clara de Asís".
El domingo 22 de agosto, por la tarde, concurrí, con toda mi familia, al Marriott Plaza Hotel, donde, en un salón bellísimo, se llevó a cabo el acto de premiación.
Fueron 37 estatuillas que se entregaron, a lo largo y ancho del país. Me emocionó ver a periodistas de Formosa, Jujuy, Catamarca, vestidos muy pobremente (como cuadra a una profesión que no da dinero, salvo para los sinvergüenzas y acomodados de turno)recibiendo el Premio.
Y me alegré mucho que me acompañaran algunos amigos entrañables como Tito Agosti, Pedro Gaeta, Haydee Breslav, Ana Beatriz Romasco, Ricardo Gandolfi con su familia, María Rosa Lema (mi querida amiga, compañera del recordado Juan Carlos Nigro)y otros colegas.
La señora Nora Colombo, presidenta de la Liga de Madre de Familia de la Diócesis Avellaneda-Lanús, fue la encargada de entregarme la estatuilla. Esta distinción la tomo como algo invalorable, que ambicionaba desde hacía tiempo y que considero (como se lo dije a ese santo varón, brillante y lúcido de Monseñor Rubén Oscar Frassia, Obispo de la Diócesis)merecida. No por pedantería sino por "prepotencia de trabajo" -como decía Roberto Arlt. Nadie ha escrito tanta cantidad de notas periodísticas, tantas columnas de opinión, tantas notas críticas sobre la realidad, a lo largo de tres décadas. Nadie.
Y así me lo hicieron saber en el salón, cuando me entregaron el Premio, mis amigos y colegas, que gritaron como "barrabravas", dando la nota escandalosa de la tarde.
He recibido con mucha alegría mensajes de felicitación del país y el exterior. Me escribieron mis amigos escritores desde España y todos se pusieron gozosos. ¿Será porque, siempre, me he comportado éticamente, que he dado mis opiniones con entera libertad de conciencia, que nunca lucré con mi pluma ni nunca busqué acomodarme como tantos oportunistas que andan por allí? ¿Será que no me vendo ni me venderé? ¿Y que siempre privilegiaré mi libertad y las de los demás, por sobre cualquier otra consideración?
No lo sé, pero hace bien que, de vez en cuando, te mimen en un país donde suele haber tanta ingratitud con la gente honesta.

ROBERTO DIAZ

(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales. En el año 2007 fue nombrado "PERSONALIDAD DESTACADA DE LA CULTURA DE LA CIUDAD AUTONOMA DE BUENOS AIRES" por la Legislatura porteña. En el 2010, distinguido con el PREMIO "SANTA CLARA DE ASIS" en el rubro "Prensa").

16.8.10

Charlas con Raúl González Tuñón

Recuerdo cuando los sábados por la tarde, nos acercábamos con mi amigo Lubrano Zas (que vivía enfrente) a la casa de Raúl González Tuñón a saludarle y a charlar con él. Raúl era un hombre cordial, de buen trato; me apreciaba mucho y yo retribuía ese afecto, con respeto y admiración.
Era apasionante escuchar a Tuñón hablar sobre sus historias de vida. Había conocido a los más grandes poetas franceses, había sido amigo de César Vallejo, de Neruda, de Federico García Lorca.
"Una vez me fui a Chile por cinco días y me quedé cinco años" -me dijo, sonriente. Y esa trashumancia, ese vagabundeo, esa bohemia, caracterizaron, siempre, su poesía, llena de personajes funambulescos, de tabernas, de muelles, de mujeres "con boina azul".
!Qué poeta maravilloso! Da gusto poder escribir sobre él y recorrer sus libros luminosos. "La calle del agujero en la media" es, para mi gusto, de lo mejor que escribió. Y también sus poemas testimoniales, los que le dedicó a la Guerra Civil Española. Los barrios, los obreros, los bares, los amigos, están siempre presentes en la poesía de este eterno cantor.
"Juancito Caminador", su "alter ego", es una mezcla de humanismo y mundo recorrido.
En aquella casa de la calle Amenábar, en el barrio de Colegiales, me extasiaba escuchando a Raúl contar sus anécdotas. Una vez, recuerdo, me contó cómo había conocido a Carlos Gardel en el famoso barco italiano "Conterrosso". Y a Paul Eluard y los surrealistas, a su amigo Robert Desnos, asesinado por los nazis en un campo de concentración.
Otra vez me dijo, como disculpándose: "yo era un poeta lírico, los otros poemas los escribí por compromiso". Pero no fue así. Era bueno en todo, porque era un poeta en serio y su sensibilidad lo llevó a estar del lado del pueblo.
Querido Raúl, generoso Raúl. Tengo un par de libros con sus dedicatorias sumamente elogiosas hacia mi obra. El cariño le hacía exagerar. Y era un hombre pobre, que todos los meses debía empeñar los cuadros de sus grandes amigos pintores para poder comer.
Una vez me presentó a su hijo Adolfito (en aquella época, un adolescente) y me dijo orgulloso: "Mirá: mi mejor poema".
Querido Raúl: se merecía que escribiera aunque sea estas pobres líneas sobre usted. Fue nuestro patriarca, nuestro padre espiritual para los poetas de la generación del ´60, que lo veneramos. Siempre recibimos su frase cariñosa, su palmada en la espalda, su profundo compañerismo.
Sin duda, estoy hablando de uno de los mejores poetas argentinos. Alguien que "blindó la rosa" y la llevó como estandarte. Quería mejorar el mundo, hacerlo más humano y justo. Y todo lo expresó con belleza, como cuadra a un poeta que se precie.

ROBERTO DIAZ

(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales. En 2007, fue distinguido como "PERSONALIDAD DESTACADA DE LA CULTURA DE LA CIUDAD AUTONOMA DE BUENOS AIRES" por la Legislatura porteña)

24.7.10

Enrique Cadícamo

Hoy, en el programa de radio "Rincón Porteño" por AM 990, Radio Splendid, le haremos un homenaje a don Enrique Domingo Cadícamo.
Hablaré sobre él y me acompañará, en los comentarios, Eduardo Marino y también Néstor Rodríguez, que tiene grabaciones muy interesantes con la voz de Cadícamo y otro material de importancia.
Creo que saldrá bien el homenaje. Cadícamo lo merece, porque fue un poeta popular que atravesó todo el siglo XX. Es, por sí solo, toda la historia del Tango y de la Noche de Buenos Aires, ya que él fue un protagonista primordial en esas tenidas en los grandes cabarets y en los fondines de la época.
Fue un hombre que le gustaban las mujeres, el champagne, la buena vida. Empilchaba con una elegancia sin igual, su trato era cordial, con mucho don de gente y aquel mote de "muchacho eterno" que le puso León Benarós es muy adecuado para definirlo.
Escribió más de 1300 tangos, tres libros de poesía, una novela ("Café de Camareras") uno de recuerdos hacia su entrañable amigo y hermano Juan Carlos Cobián y otro texto, donde contó su vida y su jugoso anecdotario.
Su obra es despareja. Bueno sería para alguien que escribió la friolera de más de mil tangos. Da la impresión que Cadícamo no le prestaba atención a algún verso rengo o a una línea endeble, porque, luego, se despacharía con hallazgos como aquel de: "hoy vas a entrar en mi pasado".
Escribió temas hermosísimos como "Ave de paso", "Nostalgias", "Tres amigos", "Anclao en París", "Garúa". No le hizo asco a nada. Escribió en lunfardo, tuvo influencias modernistas, nunca fue chabacano, hizo tangos reos, graciosos como "Al mundo le falta un tornillo" y vivió no sólo en nuestro país sino en el mundo. Nueva York, París, Barcelona, fueron ciudades a las que frecuentó con asiduidad.
Gardel le grabó un sin fin de temas y tuvo el honor de que el último tango que don Carlos grabara en nuestro país, antes de emprender su trágica gira, fue uno de Cadícamo: "Madame Ivonne".
Vivió casi el siglo (99 años), se casó a los 60 y una vez le dijo a Néstor Rodríguez, un eximio comentarista de Jazz, cuando se enteró que éste se había casado a los 23. "¿Cómo pudo hacer eso, jovencito?".
Don Enrique ya tenía más de 90, seguía usando trajes cruzados y corbatas al tono, tenía, todavía, una melena que le caía sobre la frente y sus arrugas la suplía con una mirada candorosa y clara, de "muchacho eterno"...
Sí, estoy seguro que el homenaje a Cadícamo de esta noche en la radio, saldrá muy bien, como se merece este cantor de Buenos Aires.

ROBERTO DIAZ
(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales. En el año 2007, fue distinguido como "PERSONALIDAD DESTACADA DE LA CULTURA DE LA CIUDAD AUTONOMA DE BUENOS AIRES" por la Legislatura porteña).

5.7.10

Los poetas lunfardos

La Poesía lunfarda (o lunfardesca) arranca a mediados del siglo XIX, cuando la eclosión inmigratoria, sobre todo de italianos y españoles, combinan una jerga que nosotros denominamos "cocoliche". Allí comenzó este dichoso lunfardo que vino, se sentó a la mesa como un comensal no invitado y se sirvió un montón de platos del idioma.
Todos los países tienen un argot, una jerga que avanza, paralela, con el idioma original. En inglés, se llama "Slang"; en Brasil se llama "Giria", en el gitano "Caló" y así sucesivamente.
En nuestro lunfardo (palabra que proviene de "lombardo" y quiere decir "ladrón") hay mucho de los dialectos italianos y del caló.
Coménzó utilizándose en las cárceles y era un lenguaje de los presos para evitar que los guardia cárceles entendieran. Después, se convirtió en el lenguaje del arrabal y llegó al tango por obra y magia de los letristas que componían aquellos temas.
Fíjense que en nuestro primer tango-canción, que grabó Carlos Gardel en 1917, dice Pascual Contursi en sus dos primeras palabras del texto: "percanta que me amuraste". La palabra "percanta" (que significa mujer) viene de cuando los italianos se le acercaban a las prostitutas para preguntarle cuánto cobraban. "Per cuanto" decían.
!Qué rica es nuestra lengua! Siempre recuerdo, una noche en Barcelona, mientras hacía el aguante a mi amigo, el periodista y escritor peruano Carlos Meneses, que viajaba hacia Palma de Mallorca, donde residía, una larga tenida sobre lunfardo porteño y peruano. !Mi Dios! !Cuántas palabras se dijeron esa noche, misteriosas, extrañas, para él y para mí! El lunfardo peruano, también es rico en léxico.
Para mi gusto, el mejor poeta del lunfardo ha sido Carlos de la Púa. Hay un tono, un clima dramático en sus versos que no encuentro (salvo quizá en Celedonio Flores) en otros poetas lunfardescos, que abusaron del color, del pintorequismo y terminaron haciendo versos superficiales.
Tal vez, aparezca un poeta del lunfardo que me rebata lo que digo y está bien. Es lo que me parece.
Pero no invalido, para nada, esta lengua que tiene un tango emblema llamado "El ciruja" y en tantos otros donde está, siempre, presente en sus versos.
Es la jerga popular del Río de la Plata y se renueva permanentemente. Hay palabras como "trucho" que ha trascendido la jerga para transformarse casi en idioma universal. Hay palabras como "chabón" que las nuevas generaciones popularizaron hasta el hartazgo. Hay un montón que seguimos utilizando, ya sin darnos cuenta de si pertenecen al idioma de Cervantes o al de Carlos de la Púa.
!Qué importa! Lo que importa es que nos entendamos ¿no es cierto, bepi? ¿O querés seguir amasijándote con el diccionario de la Real Academia, cuando, aquí nomás, a la vuelta de la esquina, un orre te bate: "¿qué me contursi con esta cheno, llena de minas que están, realmente, papirusas, como para llevarlas a la catrera?"
Y uno no sabe qué decir, sobre todo cuando acaba de dejar un libro de Unamuno donde expresa que de 20 modismos americanos, 18 son españoles.
!Dejá de joder, don Miguel! !Escuchá cómo hablan los atorrantes de los fecas! Siempre recuerdo cuando mi amigo Blas Raúl Gallo le dijo al escritor paraguayo Carlos Garcete, cuando éste hartaba diciéndonos que escribiría la mejor novela sobre Buenos Aires.
Gallo, mostrándole a Garcete el bolsillo chiquito del pantalón, le preguntó cómo se llamaba. Garcete se quedó mudo y el bueno de Gallo, le dijo, entre zumbón y cansado: "seguí comiendo. Este bolsillo se llama "chiquilín", se llama".
Una lección de lunfardía en una noche memorable del "Bachín" de los ´60.

ROBERTO DIAZ

(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales. En el 2007, fue reconocido como "PERSONALIDAD DESTACADA DE LA CULTURA DE LA CIUDAD AUTONOMA DE BUENOS AIRES" por la legislatura porteña.

30.6.10

La Generación Perdida

En mis ciclos literarios de la radio, hablé sobre la generación perdida. Tomé a Hemingway, a Fitzgerald, a Faulkner.
Si se me preguntara (como se hizo) a quién elijo de estos tres, me quedaría algo mudo para decir, luego, algo como para salir del paso. A Hemingway lo elijo como lector, para leerlo con deleite porque era un escritor visceral, auténtico, vívido. Y a Faulkner lo elijo, como escritor. Para aprender el arte de narrar, la carencia de tiempo cronológico en sus textos, el monólogo interior, eso que había aprendido de la teoría psicoanalítica de William James, que éste llamó "el fluir de la conciencia".
¿Qué puedo decir de Scott Fitzgerald? Que era un escritor tremendo al que el alcohol, las rubias, el charleston y la "blanca", agotó hasta chuparle todo el talento. Cuando fue a Hollywood de guionista, ya era una sombra y no pudo producir nada. Se agotó entre las deudas que contraía por la esquizofrenia de su mujer y su vida disipada, con aires de bacán.
!Qué historias maravillosas! !Qué vidas locas las de los tres borrachines! Y Hemingway y Faulkner con sus Premios Nobel. Y Faulkner con su Premio Pullitzer. Y Fitzgerald queriendo escribir la vida de Irving Thalberg, un promotor "groso" de cine, un magnate al estilo de los que soñaba él.
A Hemingway lo mató su propio escopetazo; a Fitzgerald su corazón a botella llena; a Faulkner, su retraimiento en ese pueblito sureño, su botella de Whisky, el no tener ya nada qué decir...
Habrán sido miembros de esa generación "perdida" que se juntaba en la casa de Gertrude Stein, en París. Pero la Literatura "ganó" a estos tipos para su lado. Para el lado de la belleza. Para que uno se sienta abrigado por las "plumas" de estos monstruos.
¿Se podrá escribir alguna vez algo como "Campamento indio", el cuento de Hemingway? ¿O "Babilonia revisitada" de Fitzgerald? ¿O "El sonido y la furia" o "Mientras yo agonizo" o "El oso" de Faulkner?
Estos tipos se transformaban frente al papel. Fitzgerald dejaba a un lado su complejo de pene corto; Hemingway se olvidaba de pelearse en alguna taberna; Faulkner dejaba que lo invadieran esos fantasmas del sur profundo y salía a contar historias increíbles, de familias numerosas, de hijos bastardos, de negros explotados.
Y nosotros, lectores, a disfrutar con estos tres alcohólicos irrecuperables, que sabían que el hígado se llenaba de cirrosis, que se caían bajo cualquier mesa, que babeaban y se orinaban en sus pantalones, que no podían fornicar...
Los Estados Unidos, a través de estos tres (y muchos, muchos más) se redime (aunque sea un poco) de los Truman, de los Errol Flynn, de los Mac Carthy, de Bush (padre e hijo) y de tantos hijos de puta que nacieron en ese suelo.
!Honor, entonces, a la Generación Perdida!

ROBERTO DIAZ
(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales. En el 2007, fue distinguido como "PERSONALIDAD DESTACADA DE LA CULTURA DE LA CIUDAD AUTONOMA DE BUENOS AIRES" por la Legislatura porteña.