Se me ocurrió esta nota porque mi amiga Haydée Breslav (excelente sonetista) está empeñada en que yo le lea todos sus textos y mi inveterada deformación profesional me lleva a sugerirle correcciones.
Pero más allá de estos asuntos que tienen que ver con la confianza y la amistad, se me ha convertido en un juego literario y cada vez que recibo un soneto nuevo (por lo demás muy bien construidos) me pongo a buscarle la vuelta y a jugar con las palabras.
Para un escritor, esto se convierte en apasionante. Porque ¿qué otra cosa es un escritor sino palabras? Del modo en que las ordenemos, saldrán conceptos bellamente expresados o no. En Poesía, la palabra tiene un valor inmenso; por eso, se es más poeta si se tiene un stock más numeroso de palabras y, además, si se las sabe combinar como corresponde.
La palabra tiene una cosa que es subjetiva; a todos no les cae igual la misma palabra. Sin embargo, la gente sabe apreciar cuando la belleza aparece implícita en una metáfora, en un cúmulo de palabras que arman la frase.
El escritor es un tipo hecho de lecturas; no existe el escritor que no sea lector. Hay gente que dice: "me gusta escribir, pero no me gusta leer". No sirve. No llegarán a nada. Les falta la herramienta principal: los libros. Les falta esa familiaridad con las palabras que da la lectura.
Por eso, el escritor es un lector compulsivo. Lee todo lo que cae en sus manos. Y ese conocimiento inconsciente, que se mete por los poros, le da una riqueza potencial: el conocimiento de las palabras a la hora de escribir un texto.
En esa pasión que aparece cuando Haydée escribe (también con pasión) uno de sus hermosos sonetos, hay algo lúdico y algo gozoso. No me importa si mi amiga, luego, le dará importancia a mis correcciones; pero a mí me sirve para ejercitar algo que es casi innato: la combinación y la elección de las palabras.
Y es infinito el juego. Y es infinito el placer de encontrar una palabra que nos parece mejor que la otra. Y es casi una fiesta monumental cuando se cree llegar al punto final sin baches, sin un pifie.
Por supuesto, todos sabemos que no es así. La tarea de los hombres siempre es perfectible. Siempre está sujeta a mejorarse. Pero lo que importa es lo que uno considera "su perfección". Y si esa "perfección" coincide con la sensibilidad y el gusto preferencial de otros, se habrá tendido el puente de comunicación necesario que hace falta en cada texto que se escribe. Se habrá conseguido la patente de "escritor".
"La palabra debe acompañar como acompañan los bastones a los ciegos" -dije, alguna vez, en un poema y al gobierno de la ciudad le gustó la frase y la imprimió en los señaladores de libros. Allí está la verdadera función de la palabra: acompañar, servir de bastón de marcha. Una herramienta útil para los hombres.
!Qué lindo es ser escritor, es ser Poeta! Pero no por vanidad. Sino porque produce algo gozoso que sólo puede compararse cuando se abraza en la oscuridad el cuerpo amado, luego de haber poblado de palabras cálidas, íntimas, sus oídos.
Y la luna, que sabe mucho de esto, aplaude desde un lugar del espacio y la Tierra asiente. Y la Vida parece una sinfonía que, nunca, se escuchó.
ROBERTO DIAZ
(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales)
27.3.07
21.3.07
Cuando no se tienen ganas de escribir
Hace días que no escribo en mi blog, pero es consecuencia de que mi Internet no está funcionando como se espera. No sé qué pasa. No me deja entrar a las páginas, me bloquea, me hace renegar. ¿Será porque no lo estoy pagando? ¿Será que lo estoy usando gratis luego de un período en que, sí, pagué? !Qui lo sa!
La cosa es que, tampoco, tengo muchas ganas de escribir, de decir cosas, de opinar en medio de una sociedad que, ya, no opina; se deja llevar por el efecto "K". ¿Hacia dónde? Ah, esa es otra cuestión...
Lo cierto es que mí última nota sobre Conan Doyle, me dejó la misma sensación que debió tener el médico escocés cuando se liberó de su odiado Sherlock Holmes. !Basta! !Déjenme en paz! !Ahora quiero caminar por Oxford Street sin que me persiga la sombra de ese insoportable pedante que, encima, se pichicatea!
No pudo ser. Porque los escritores tenemos el karma de escribir. Como los torturadores tienen que ponerse a torturar. Y los escorpiones a picar y los perros a ladrar. Son los destinos que algún perverso Demiurgo nos asignó,porque sí nomás, a piaccere.
Siguiendo un poco con la literatura policial ¿leyeron a John Dickson Carr? !Cómo me gusta ese tipo! Ya sea cuando firma con su nombre o cuando apela al seudónimo de Carter Dickson. "Los anteojos negros" es una novela formidable, plena de ese clima que a los lectores les gusta y que consiste en el enigma casi insoluble.
Dickson Carr fue un "capo" del género policial, presidente del "Detection Club" de Londres durante muchos años. Allí se hizo "El almirante flotante", una novela donde cada autor escribió un capítulo; nombres como los de Agatha Christie, G.K. Chesterton, Dorothy Sayers y otros se encuentran en el volumen. El final se lo dejaron a Anthony Berkeley que era un fenómeno para escribir finales.
Una curiosidad literaria que está totalmente agotada.
Los otros días, una correctora de mi traducción del "Dr. Jekyll y Mr. Hyde" no entendía un párrafo que coloqué en el prólogo del libro. Ese párrafo era una digresión sobre la época victoriana. Esta pobre muchachita creía que estaba descolgado del prólogo sobre Stevenson; no sabía, la ignorante, que la época victoriana, pacata, hipócrita, tenía su lado oscuro. El lado oscuro que le dio Stevenson con ese texto; el lado oscuro que le dio Oscar Wilde con "El retrato de Dorian Gray"; el lado oscuro que le dio Dickens con su "El misterio de Edwin Drood". El lado oscuro de Jack el Destripador, que mató, precisamente, por esos años.
Muchachos, muchachas, la literatura no nació cuando nacieron ustedes. Hay que informarse, hay que leer, hay que saber. Y no hay que ser tan soberbios como esos que comentan libros en algunos periódicos y que, creen, inventaron la escritura.
Son tiempos difíciles !qué joder! Por eso, a veces, me agarran estas ganas de no escribir nada, como ahora, y quedarme acariciando a mis gatos sabiendo, con toda certeza, que ellos no harán alarde de estupidez ni hablarán...!Ay! ¿qué pasaría si nuestra especie naciera sin lengua y sin manos? ¿No escribiríamos tantas gansadas? ¿Seríamos mejor? ¿Aprenderíamos el arte de la humildad? ¿Nos convertiríamos en una especie inteligente y no en este mamarracho de correctoras y críticos literarios?
ROBERTO DIAZ
(Escritor, periodista, poeta, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales)
La cosa es que, tampoco, tengo muchas ganas de escribir, de decir cosas, de opinar en medio de una sociedad que, ya, no opina; se deja llevar por el efecto "K". ¿Hacia dónde? Ah, esa es otra cuestión...
Lo cierto es que mí última nota sobre Conan Doyle, me dejó la misma sensación que debió tener el médico escocés cuando se liberó de su odiado Sherlock Holmes. !Basta! !Déjenme en paz! !Ahora quiero caminar por Oxford Street sin que me persiga la sombra de ese insoportable pedante que, encima, se pichicatea!
No pudo ser. Porque los escritores tenemos el karma de escribir. Como los torturadores tienen que ponerse a torturar. Y los escorpiones a picar y los perros a ladrar. Son los destinos que algún perverso Demiurgo nos asignó,porque sí nomás, a piaccere.
Siguiendo un poco con la literatura policial ¿leyeron a John Dickson Carr? !Cómo me gusta ese tipo! Ya sea cuando firma con su nombre o cuando apela al seudónimo de Carter Dickson. "Los anteojos negros" es una novela formidable, plena de ese clima que a los lectores les gusta y que consiste en el enigma casi insoluble.
Dickson Carr fue un "capo" del género policial, presidente del "Detection Club" de Londres durante muchos años. Allí se hizo "El almirante flotante", una novela donde cada autor escribió un capítulo; nombres como los de Agatha Christie, G.K. Chesterton, Dorothy Sayers y otros se encuentran en el volumen. El final se lo dejaron a Anthony Berkeley que era un fenómeno para escribir finales.
Una curiosidad literaria que está totalmente agotada.
Los otros días, una correctora de mi traducción del "Dr. Jekyll y Mr. Hyde" no entendía un párrafo que coloqué en el prólogo del libro. Ese párrafo era una digresión sobre la época victoriana. Esta pobre muchachita creía que estaba descolgado del prólogo sobre Stevenson; no sabía, la ignorante, que la época victoriana, pacata, hipócrita, tenía su lado oscuro. El lado oscuro que le dio Stevenson con ese texto; el lado oscuro que le dio Oscar Wilde con "El retrato de Dorian Gray"; el lado oscuro que le dio Dickens con su "El misterio de Edwin Drood". El lado oscuro de Jack el Destripador, que mató, precisamente, por esos años.
Muchachos, muchachas, la literatura no nació cuando nacieron ustedes. Hay que informarse, hay que leer, hay que saber. Y no hay que ser tan soberbios como esos que comentan libros en algunos periódicos y que, creen, inventaron la escritura.
Son tiempos difíciles !qué joder! Por eso, a veces, me agarran estas ganas de no escribir nada, como ahora, y quedarme acariciando a mis gatos sabiendo, con toda certeza, que ellos no harán alarde de estupidez ni hablarán...!Ay! ¿qué pasaría si nuestra especie naciera sin lengua y sin manos? ¿No escribiríamos tantas gansadas? ¿Seríamos mejor? ¿Aprenderíamos el arte de la humildad? ¿Nos convertiríamos en una especie inteligente y no en este mamarracho de correctoras y críticos literarios?
ROBERTO DIAZ
(Escritor, periodista, poeta, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales)
7.3.07
!Elemental, mi querido Conan!
Se llamaba Arthur Ignatius Conan Doyle, había nacido en la ciudad de Edimburgo, Escocia, y estudió en dicha Universidad hasta recibirse de médico. En su profesión, debió pagar varios derechos de piso: ejerció la medicina en Sudáfrica, durante la Guerra de los Boehrs; allí, recibió el título de "Sir" por su contribución humanitaria. También fue médico de un barco ballenero hasta que se instaló con consultorio.
Como los pacientes escaseaban, para no aburrirse se puso a escribir historias policiales. En 1929, nació su primera novela con la creación de un personaje que se tornaría universal: me refiero a Sherlock Holmes. La novela se llamaba "Estudio en escarlata".
Pronto, fue ganando fama con este personaje. El éxito estaba en lo extravagante de ese larguirucho que vivía en el 221 de Baker Street en Londres, tocaba el violín, le gustaba la deducción y, de vez en cuando, se pegaba un "viaje" con morfina.
Siempre secundado de su fiel amigo, el doctor Watson, que le hacía el "pie" para sus razonamientos detectivescos.
Fueron incontables las historias y el ingenio de este médico escocés. Y fue tanto su éxito que abandonó la medicina para dedicarse a escribir. Fue un buen escritor. Y no sólo se encargó de Sherlock (a quien quiso matar definitivamente y el público no se lo aceptó) sino que escribió libros muy buenos como "Las aventuras del Brigadier Gerard" o "Un mundo perdido", entre otros de parecida excelencia literaria.
Su cuñado, Hornung, para llevarle la contra, también inventó un personaje, pero éste fue un ladrón de guante blanco llamado Raffles. También consiguió éxito con esta creación.
Sherlock Holmes es motivo de culto por infinidad de "fans" en todo el mundo. Hay un merchandising con su efigie, su gorro, su pipa, su abrigo. Y sus historias se siguen leyendo con gran interés por multitud de lectores.
Aquel médico escocés que comenzó a escribir porque no tenía pacientes, se consagró con este personaje y le dejó a la literatura páginas de indudable encanto.
ROBERTO DIAZ
(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales)
Como los pacientes escaseaban, para no aburrirse se puso a escribir historias policiales. En 1929, nació su primera novela con la creación de un personaje que se tornaría universal: me refiero a Sherlock Holmes. La novela se llamaba "Estudio en escarlata".
Pronto, fue ganando fama con este personaje. El éxito estaba en lo extravagante de ese larguirucho que vivía en el 221 de Baker Street en Londres, tocaba el violín, le gustaba la deducción y, de vez en cuando, se pegaba un "viaje" con morfina.
Siempre secundado de su fiel amigo, el doctor Watson, que le hacía el "pie" para sus razonamientos detectivescos.
Fueron incontables las historias y el ingenio de este médico escocés. Y fue tanto su éxito que abandonó la medicina para dedicarse a escribir. Fue un buen escritor. Y no sólo se encargó de Sherlock (a quien quiso matar definitivamente y el público no se lo aceptó) sino que escribió libros muy buenos como "Las aventuras del Brigadier Gerard" o "Un mundo perdido", entre otros de parecida excelencia literaria.
Su cuñado, Hornung, para llevarle la contra, también inventó un personaje, pero éste fue un ladrón de guante blanco llamado Raffles. También consiguió éxito con esta creación.
Sherlock Holmes es motivo de culto por infinidad de "fans" en todo el mundo. Hay un merchandising con su efigie, su gorro, su pipa, su abrigo. Y sus historias se siguen leyendo con gran interés por multitud de lectores.
Aquel médico escocés que comenzó a escribir porque no tenía pacientes, se consagró con este personaje y le dejó a la literatura páginas de indudable encanto.
ROBERTO DIAZ
(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales)
15.2.07
Gardel, siempre Gardel
Mi amigo, el poeta Luis Alposta tuvo la gentileza de regalarme 500 temas interpretados por Carlos Gardel.
Quiere decir que pongo en marcha mi computadora, enciendo los parlantes y con simples clicks del "mouse" escucho al "Zorzal Criollo".
Aunque sea, ya, una perogrullada, debo decir que canta cada día mejor; es como si volviera del más allá, por el aire del verano o el invierno (no importa la estación) y fuera perfeccionando, a medida que se acerca, su voz privilegiada.
No soy un "gardelito" fanatizado; no soy de esos que idolatran, pero sé reconocer cuando encuentro a un artista formidable como éste.
Gardel fue completo porque tuvo los oídos y la sensibilidad abiertas, sin prejuicios. Por eso, les cantó, en su época, a los jóvenes poetas de entonces; Cadícamo, Discépolo, Celedonio Flores, tuvieron la fortuna de ser cantados por esta gran voz. Lo que no sucede en esta época porque los intérpretes de tango que existen (salvo las honrosas excepciones de Rubén Juárez, Néstor Fabián, Reynaldo Martín y algún otro) cantan siempre lo mismo y no tienen oído ni para cantar "el arroz con leche", como dice la letra de Celedonio.
Gardel, siempre Gardel...En estos 500 temas (una colección completísima) tenemos para todos los gustos, con amplias referencias sobre cada tema, sobre sus autores, sobre las fechas de grabación, etc.
Le agradecí efusivamente a Alposta su regalo porque, creo, que todo aquel enamorado del género y de este cantor excepcional, debería poseer este verdadero tesoro.
El timbre de la voz de Gardel, su color, su afinación, es insuperable. Y todo lo que interpretó lo hizo con justeza; no hay un toque de mal gusto, de cursilería, en ninguna de sus interpretaciones. No hay gritos discordantes como existe en los cantores actuales que no saben lo que canta (y, además, no les interesa) y, encima, tienen la soberbia de criticar, de decir que no existen poetas en la actualidad. Y todo es producto de su ignorancia supina, de su incultura.
Hay cantores, en la actualidad, que dan vergüenza ajena; y son factor esencial de la decadencia del género.
Contra esta fauna, la figura monumental de Carlos Gardel se alza como un referente imprescindible.
!Viva el "Morocho Cantor"! !Viva su eterna voz!
ROBERTO DIAZ
(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales)
Quiere decir que pongo en marcha mi computadora, enciendo los parlantes y con simples clicks del "mouse" escucho al "Zorzal Criollo".
Aunque sea, ya, una perogrullada, debo decir que canta cada día mejor; es como si volviera del más allá, por el aire del verano o el invierno (no importa la estación) y fuera perfeccionando, a medida que se acerca, su voz privilegiada.
No soy un "gardelito" fanatizado; no soy de esos que idolatran, pero sé reconocer cuando encuentro a un artista formidable como éste.
Gardel fue completo porque tuvo los oídos y la sensibilidad abiertas, sin prejuicios. Por eso, les cantó, en su época, a los jóvenes poetas de entonces; Cadícamo, Discépolo, Celedonio Flores, tuvieron la fortuna de ser cantados por esta gran voz. Lo que no sucede en esta época porque los intérpretes de tango que existen (salvo las honrosas excepciones de Rubén Juárez, Néstor Fabián, Reynaldo Martín y algún otro) cantan siempre lo mismo y no tienen oído ni para cantar "el arroz con leche", como dice la letra de Celedonio.
Gardel, siempre Gardel...En estos 500 temas (una colección completísima) tenemos para todos los gustos, con amplias referencias sobre cada tema, sobre sus autores, sobre las fechas de grabación, etc.
Le agradecí efusivamente a Alposta su regalo porque, creo, que todo aquel enamorado del género y de este cantor excepcional, debería poseer este verdadero tesoro.
El timbre de la voz de Gardel, su color, su afinación, es insuperable. Y todo lo que interpretó lo hizo con justeza; no hay un toque de mal gusto, de cursilería, en ninguna de sus interpretaciones. No hay gritos discordantes como existe en los cantores actuales que no saben lo que canta (y, además, no les interesa) y, encima, tienen la soberbia de criticar, de decir que no existen poetas en la actualidad. Y todo es producto de su ignorancia supina, de su incultura.
Hay cantores, en la actualidad, que dan vergüenza ajena; y son factor esencial de la decadencia del género.
Contra esta fauna, la figura monumental de Carlos Gardel se alza como un referente imprescindible.
!Viva el "Morocho Cantor"! !Viva su eterna voz!
ROBERTO DIAZ
(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales)
9.2.07
El viejo Baudelaire
La Editorial me ha solicitado una versión de los "Pequeños poemas en prosa" y de "Las flores del mal" de Baudelaire.
Acepté la propuesta porque este poeta, que en su época fue considerado "maldito", es una bisagra en la poesía del siglo XIX.
Hay una poesía antes y después de Baudelaire. Y esa extraña mezcla de romanticismo, realismo y simbolismo que se desprende de sus textos, es lo que ha convocado a multitud de lectores en el siglo XX.
Digo en el siglo XX, porque este poeta francés fue muy castigado en vida. Su libro "Las flores del mal" fue prohibido por "procaz" y Baudelaire, con esa rara ironía que atesoraba, respondió algo parecido a esto: "me recuerdan a una prostituta que, una vez, quiso conocer el Museo del Louvre y me pidió la acompañara. Se tapaba el rostro, horrorizada, cada vez que veía un cuadro con desnudos". Esta ramera, que se llamaba Louise, le preguntaba, a cada rato, al poeta, cómo era posible que se exhibieran públicamente semejantes indecencias.
Terminaron multándole con 300 francos y la prohibición de seis poemas. Más tarde, se editó en versión íntegra en 1869.
"Las flores del mal" es un libro revelador; es el libro de un poeta visceral, con una visión sombría de la vida. El periódico "Le Figaro" publicó, en su momento, algunos textos bajo el título de "El spleen de París". La palabra "spleen" (se pronuncia "esplín")no tiene una traducción precisa, pero lo más cercano sería: "hastío", "melancolía" y fue usada, posteriormente, por algunos autores de tango, sobre todo cuando, luego de leer "Escenas de la vida bohemia" de Enrique Murger, evocaban paisajes y escenas parisinas.
Esa bohemia y ese "esplín" de Baudelaire lo llevó a escribir un libro donde la poesía despliega sus mejores alas.
El poeta "maldito" fue un gran admirador de otro poeta, maldito y romántico como él: me refiero a Edgar Allan Poe. La primera traducción al francés de "El Cuervo" fue realizada por Baudelaire.
Estoy, entonces, enfrascado en "Las flores del mal" intentando una versión lo más digna posible de este libro notable. Ya terminé los "Pequeños poemas en prosa" aunque debo, todavía, corregir y preparar un prólogo.
Todas estas actividades sólo dejan -como diría un español- "calderilla", pero un gran amor por la literatura y por un poeta como Baudelaire, es lo que me lleva a hacer el trabajo.
Ojalá se aproxime en algo al original.
ROBERTO DIAZ
(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales)
Acepté la propuesta porque este poeta, que en su época fue considerado "maldito", es una bisagra en la poesía del siglo XIX.
Hay una poesía antes y después de Baudelaire. Y esa extraña mezcla de romanticismo, realismo y simbolismo que se desprende de sus textos, es lo que ha convocado a multitud de lectores en el siglo XX.
Digo en el siglo XX, porque este poeta francés fue muy castigado en vida. Su libro "Las flores del mal" fue prohibido por "procaz" y Baudelaire, con esa rara ironía que atesoraba, respondió algo parecido a esto: "me recuerdan a una prostituta que, una vez, quiso conocer el Museo del Louvre y me pidió la acompañara. Se tapaba el rostro, horrorizada, cada vez que veía un cuadro con desnudos". Esta ramera, que se llamaba Louise, le preguntaba, a cada rato, al poeta, cómo era posible que se exhibieran públicamente semejantes indecencias.
Terminaron multándole con 300 francos y la prohibición de seis poemas. Más tarde, se editó en versión íntegra en 1869.
"Las flores del mal" es un libro revelador; es el libro de un poeta visceral, con una visión sombría de la vida. El periódico "Le Figaro" publicó, en su momento, algunos textos bajo el título de "El spleen de París". La palabra "spleen" (se pronuncia "esplín")no tiene una traducción precisa, pero lo más cercano sería: "hastío", "melancolía" y fue usada, posteriormente, por algunos autores de tango, sobre todo cuando, luego de leer "Escenas de la vida bohemia" de Enrique Murger, evocaban paisajes y escenas parisinas.
Esa bohemia y ese "esplín" de Baudelaire lo llevó a escribir un libro donde la poesía despliega sus mejores alas.
El poeta "maldito" fue un gran admirador de otro poeta, maldito y romántico como él: me refiero a Edgar Allan Poe. La primera traducción al francés de "El Cuervo" fue realizada por Baudelaire.
Estoy, entonces, enfrascado en "Las flores del mal" intentando una versión lo más digna posible de este libro notable. Ya terminé los "Pequeños poemas en prosa" aunque debo, todavía, corregir y preparar un prólogo.
Todas estas actividades sólo dejan -como diría un español- "calderilla", pero un gran amor por la literatura y por un poeta como Baudelaire, es lo que me lleva a hacer el trabajo.
Ojalá se aproxime en algo al original.
ROBERTO DIAZ
(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales)
4.2.07
¿Será cierto?
Recibí un correo de una periodista que dice haber trabajado para "Telenoche investiga". Denuncia que un grupo de prensa trabajó en la investigación de las coimas con motivo de la "pesificación". Y cuenta lo que trascribiré aproximadamente.
Pero antes una pequeña digresión de mi parte. En realidad, desde un primer momento (y no porque sea muy lúcido o muy informado) supuse que había corrido coima durante la tristemente célebre "pesificación". Por una sencilla razón: ningún funcionario puede licuarle la deuda a poderosos grupos económicos sin tener una retribución por el "favor".
Bueno. Esta periodista cuenta, con pelos y señales, la investigación realizada por ellos. Según parece, para tomar esa medida de pesificar, se citó a una reunión a un grupo de fuertes empresarios endeudados en dólares. En esa reunión, se les dijo crudamente que la licuación de una deuda que al Estado le costaba 60 mil millones de dólares, valía una coima de 500 millones.
La mayoría aceptó (menos el empresario Pérez Companc) y accedieron a pagar esa cifra. Según parece, trajeron el dinero de los bancos del exterior y el Estado produjo la más tenebrosa defraudación de todos los tiempos, robándole los ahorros a los ciudadanos, a través del mentado "Corralito".
Dice la periodista en cuestión que los 500 millones fueron repartidos así: 75 para el entonces Ministro de Economía Remes Lenicov (realizó el trabajo sucio e hizo mutis por el foro); 25 para el jefe de gabinete Capitanich (otro que desapareció del mapa) y 325 millones para el señor Duhalde que era el Presidente de la República. El resto fue distribuido entre legisladores que acataron la medida expoliatoria.
Según parece, esa investigación, a pesar de las promesas del Canal 13, nunca se puso al aire. Los periodistas que la hicieron fueron dejados afuera. Y reciben, desde entonces, amenazas de muerte. La periodista en cuestión quiere irse del país.
Por lo tanto, las coimas en el Senado son la lectura del "Pato Donald" al lado de esta coima gigantesca, que fue el pago por servir a licuar las deudas en dólares.
!Cómo iba a poner en el aire el Canal 13 esa investigación si el Grupo "Clarín" fue uno de los principales beneficiarios con esta canallada!
Así se escribe la historia negra de un país que es esquilmado por los cuatro costados.
ROBERTO DIAZ
(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales)
Pero antes una pequeña digresión de mi parte. En realidad, desde un primer momento (y no porque sea muy lúcido o muy informado) supuse que había corrido coima durante la tristemente célebre "pesificación". Por una sencilla razón: ningún funcionario puede licuarle la deuda a poderosos grupos económicos sin tener una retribución por el "favor".
Bueno. Esta periodista cuenta, con pelos y señales, la investigación realizada por ellos. Según parece, para tomar esa medida de pesificar, se citó a una reunión a un grupo de fuertes empresarios endeudados en dólares. En esa reunión, se les dijo crudamente que la licuación de una deuda que al Estado le costaba 60 mil millones de dólares, valía una coima de 500 millones.
La mayoría aceptó (menos el empresario Pérez Companc) y accedieron a pagar esa cifra. Según parece, trajeron el dinero de los bancos del exterior y el Estado produjo la más tenebrosa defraudación de todos los tiempos, robándole los ahorros a los ciudadanos, a través del mentado "Corralito".
Dice la periodista en cuestión que los 500 millones fueron repartidos así: 75 para el entonces Ministro de Economía Remes Lenicov (realizó el trabajo sucio e hizo mutis por el foro); 25 para el jefe de gabinete Capitanich (otro que desapareció del mapa) y 325 millones para el señor Duhalde que era el Presidente de la República. El resto fue distribuido entre legisladores que acataron la medida expoliatoria.
Según parece, esa investigación, a pesar de las promesas del Canal 13, nunca se puso al aire. Los periodistas que la hicieron fueron dejados afuera. Y reciben, desde entonces, amenazas de muerte. La periodista en cuestión quiere irse del país.
Por lo tanto, las coimas en el Senado son la lectura del "Pato Donald" al lado de esta coima gigantesca, que fue el pago por servir a licuar las deudas en dólares.
!Cómo iba a poner en el aire el Canal 13 esa investigación si el Grupo "Clarín" fue uno de los principales beneficiarios con esta canallada!
Así se escribe la historia negra de un país que es esquilmado por los cuatro costados.
ROBERTO DIAZ
(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales)
31.1.07
Hablemos algo de Tango
El Tango es uno de los géneros musicales más ricos en el mundo entero. Y no es chauvinismo. Es así. Ha producido todo un abanico de posibilidades expresivas difíciles de encontrar en otra música. Y su danza es, ahora, uno de los grandes "boom" universales.
Mientras el tango bailado triunfa en otras latitudes, la decadencia de su interpretación, de su poesía y de sus músicos, se hace notar ostensiblemente entre nosotros. Lamentablemente, el género se quedó en la nostalgia de viejos tontos que añoran su juventud y no viven -en plenitud- su presente. Se quedaron en el pasado y ya sabemos lo que le sucede al ser humano cuando se queda en el pasado. Es como que no es necesario abrir una nueva sepultura porque la de esta gente ya está abierta.
Cuando hablo de decadencia estoy hablando de mediocridad. Los intérpretes del tango (salvo las honrosas excepciones)no pueden cantar ni en su casa; sobre todo, los jóvenes cantantes, los que entran por la ventana, los aventureros de siempre. Digo: si "canta" Adriana Varela, cualquiera puede animarse...Si cantan esos cantores que aparecen en el Canal de TV "Sólo Tango", es lógico que los jóvenes huyan en legiones hacia el rock, hacia la cumbia o hacia cualquier sitio musical donde no nos encontremos con esta fauna.
En cuanto a la poesía, asumamos que no hemos dado en el clavo. Le hemos quitado belleza a la expresión (salvo las excepciones de siempre) y hemos apelado al pintorequismo, al facilismo de enumerar cosas de hoy creyendo que, de ese modo, estamos actualizando al tango. !Qué tontería!
No hay buenos melodistas (salvo excepciones y son muy pocas) No hay buen gusto, no hay inteligencia; hay una serie de tipos y tipas que se le animan al género porque, piensan, "en el país de los ciegos el tuerto es rey".
Deberemos afinar mucho la puntería para hacer del Tango una vigorosa expresión de estos tiempos. Mientras tanto, el tango seguirá en la chochera de viejos nostalgiosos, en malos cantores que, además, cantan siempre lo mismo. En el "gardelismo" sin aprender nada de ese formidable artista que fue Gardel, en el snobismo de algunos trasnochados y en el negocio espúreo y tramposo con los turistas a los que le roban llevándolos a locales nocturnos que son verdaderas cuevas de Alí Babá.
He dicho.
ROBERTO DIAZ
(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales)
Mientras el tango bailado triunfa en otras latitudes, la decadencia de su interpretación, de su poesía y de sus músicos, se hace notar ostensiblemente entre nosotros. Lamentablemente, el género se quedó en la nostalgia de viejos tontos que añoran su juventud y no viven -en plenitud- su presente. Se quedaron en el pasado y ya sabemos lo que le sucede al ser humano cuando se queda en el pasado. Es como que no es necesario abrir una nueva sepultura porque la de esta gente ya está abierta.
Cuando hablo de decadencia estoy hablando de mediocridad. Los intérpretes del tango (salvo las honrosas excepciones)no pueden cantar ni en su casa; sobre todo, los jóvenes cantantes, los que entran por la ventana, los aventureros de siempre. Digo: si "canta" Adriana Varela, cualquiera puede animarse...Si cantan esos cantores que aparecen en el Canal de TV "Sólo Tango", es lógico que los jóvenes huyan en legiones hacia el rock, hacia la cumbia o hacia cualquier sitio musical donde no nos encontremos con esta fauna.
En cuanto a la poesía, asumamos que no hemos dado en el clavo. Le hemos quitado belleza a la expresión (salvo las excepciones de siempre) y hemos apelado al pintorequismo, al facilismo de enumerar cosas de hoy creyendo que, de ese modo, estamos actualizando al tango. !Qué tontería!
No hay buenos melodistas (salvo excepciones y son muy pocas) No hay buen gusto, no hay inteligencia; hay una serie de tipos y tipas que se le animan al género porque, piensan, "en el país de los ciegos el tuerto es rey".
Deberemos afinar mucho la puntería para hacer del Tango una vigorosa expresión de estos tiempos. Mientras tanto, el tango seguirá en la chochera de viejos nostalgiosos, en malos cantores que, además, cantan siempre lo mismo. En el "gardelismo" sin aprender nada de ese formidable artista que fue Gardel, en el snobismo de algunos trasnochados y en el negocio espúreo y tramposo con los turistas a los que le roban llevándolos a locales nocturnos que son verdaderas cuevas de Alí Babá.
He dicho.
ROBERTO DIAZ
(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales)
25.1.07
El Garantismo !qué absurdo!
Es muy fácil confundir, para los confundidos de siempre, "derechos humanos" con impunidad. Uno de los puntos débiles de las democracias del mundo, es, precisamente, esta confusión.
Confusión que, muchas veces, es adrede; una singular concepción política y una ingenua visión, fuera de toda realidad, sigue presuponiendo que el hombre es redimible.Y todavía algunos apelan al exámen de conciencia, apelan a la redención, apelan a conceptos totalmente arcaicos sobre la naturaleza humana como para dejar en libertad a un violador (se sabe, entre los profesionales dedicados a tratar estos fenómenos que el violador es irredimible y que repetirá, sin dudar, el mismo delito)juzgan excarcelable hechos como el accidente vial y el abandono de persona, condenan a penas irrisorias a verdaderos criminales y cometen, esta es la verdad objetiva, auténticas aberraciones que ponen en ridículo a la justicia y la desprestigia ante la mirada del hombre común.
A toda esta pintoresca forma de manejar las leyes, se le llama "garantismo" y parece ser que los jueces que actúan así son denominados "progre", más allá de que se los encuentre, luego, en orgías sexuales disfrazados de odaliscas, recibiendo abultados sobres de los poderosos, diciéndole siempre "sí" al gobierno de turno o entrando por la ventana de una justicia absolutamente corrupta y venal.
Por eso, han aparecido, en estos tiempos, las llamadas "Madres del Dolor", émulas de aquellas legendarias "Madres de la Plaza de Mayo" que defendieron, como pudieron, los "derechos humanos de aquella época. Estas Madres también salen a defender "derechos humanos" que son conculcados por esta justicia absolutamente absurda.
Por eso, los actos criminales siguen incrementándose; por eso, los funcionarios de seguridad son vulgares marionetas ante esta realidad tenebrosa. Por eso, el ejecutivo de turno se hace el distraído ante tanta ignominia y tanta violencia social.
Todos los días, los medios de comunicación computan un sin fin de delitos que van desde el simple atraco callejero a saqueo de propiedades, a muertes tontas, a accidentes de tránsito culposos donde actúa la negligencia y la irresponsabilidad. Todos los días, hay hechos de sangre que son inicuos, hay sistemática repetición de delitos por delincuentes que han salido en libertad, a causa de esta justicia tonta y corrupta que nos rige.
La Argentina es uno de los países más vulnerables ante aberraciones como las del narcotráfico; vulnerable ante el "lavado" de dinero, permisivo ante la huida de regalías y negociados financieros, vulnerable ante contrabandos monstruosos, con aduanas débiles y coimeras, vulnerable ante los atentados permanentes a su medio ambiente, no sólo por las papeleras que están instalando en el Uruguay sino ante verdaderos saqueos a su territorio.
Y la Argentina no tiene seguridad jurídica por lo cual solamente dinero sucio puede entrar en el país y no auténticas inversiones de riesgo.
Con este panorama, hay jueces que quieren practicar esta suicida concepción del Garantismo que sirve tan sólo para que las cárceles (ya de por sí superpobladas) no terminen reventando y sirve para que haya un negocio sideral por detrás (o al lado) del Código Penal.
Mientras tanto, los asesinos de José Luis Cabezas están en libertad; y están en libertad un sin fin de asesinos que deberían estar en la cárcel.
Mientras tanto, se siguen sumando más madres a las "Madres del Dolor" que son las víctimas propiciatorias del siglo XXI, bajo el reinado de "K" y en medio del caos generalizado donde los ruidos son más importantes que las voces.
He dicho.
ROBERTO DIAZ
(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales)
Confusión que, muchas veces, es adrede; una singular concepción política y una ingenua visión, fuera de toda realidad, sigue presuponiendo que el hombre es redimible.Y todavía algunos apelan al exámen de conciencia, apelan a la redención, apelan a conceptos totalmente arcaicos sobre la naturaleza humana como para dejar en libertad a un violador (se sabe, entre los profesionales dedicados a tratar estos fenómenos que el violador es irredimible y que repetirá, sin dudar, el mismo delito)juzgan excarcelable hechos como el accidente vial y el abandono de persona, condenan a penas irrisorias a verdaderos criminales y cometen, esta es la verdad objetiva, auténticas aberraciones que ponen en ridículo a la justicia y la desprestigia ante la mirada del hombre común.
A toda esta pintoresca forma de manejar las leyes, se le llama "garantismo" y parece ser que los jueces que actúan así son denominados "progre", más allá de que se los encuentre, luego, en orgías sexuales disfrazados de odaliscas, recibiendo abultados sobres de los poderosos, diciéndole siempre "sí" al gobierno de turno o entrando por la ventana de una justicia absolutamente corrupta y venal.
Por eso, han aparecido, en estos tiempos, las llamadas "Madres del Dolor", émulas de aquellas legendarias "Madres de la Plaza de Mayo" que defendieron, como pudieron, los "derechos humanos de aquella época. Estas Madres también salen a defender "derechos humanos" que son conculcados por esta justicia absolutamente absurda.
Por eso, los actos criminales siguen incrementándose; por eso, los funcionarios de seguridad son vulgares marionetas ante esta realidad tenebrosa. Por eso, el ejecutivo de turno se hace el distraído ante tanta ignominia y tanta violencia social.
Todos los días, los medios de comunicación computan un sin fin de delitos que van desde el simple atraco callejero a saqueo de propiedades, a muertes tontas, a accidentes de tránsito culposos donde actúa la negligencia y la irresponsabilidad. Todos los días, hay hechos de sangre que son inicuos, hay sistemática repetición de delitos por delincuentes que han salido en libertad, a causa de esta justicia tonta y corrupta que nos rige.
La Argentina es uno de los países más vulnerables ante aberraciones como las del narcotráfico; vulnerable ante el "lavado" de dinero, permisivo ante la huida de regalías y negociados financieros, vulnerable ante contrabandos monstruosos, con aduanas débiles y coimeras, vulnerable ante los atentados permanentes a su medio ambiente, no sólo por las papeleras que están instalando en el Uruguay sino ante verdaderos saqueos a su territorio.
Y la Argentina no tiene seguridad jurídica por lo cual solamente dinero sucio puede entrar en el país y no auténticas inversiones de riesgo.
Con este panorama, hay jueces que quieren practicar esta suicida concepción del Garantismo que sirve tan sólo para que las cárceles (ya de por sí superpobladas) no terminen reventando y sirve para que haya un negocio sideral por detrás (o al lado) del Código Penal.
Mientras tanto, los asesinos de José Luis Cabezas están en libertad; y están en libertad un sin fin de asesinos que deberían estar en la cárcel.
Mientras tanto, se siguen sumando más madres a las "Madres del Dolor" que son las víctimas propiciatorias del siglo XXI, bajo el reinado de "K" y en medio del caos generalizado donde los ruidos son más importantes que las voces.
He dicho.
ROBERTO DIAZ
(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales)
23.1.07
Los pequeños poemas en prosa
En estos días, estoy escribiendo una versión de los "Pequeños poemas en prosa" de Baudelaire, un libro que, siempre, me fascinó y que me parece superior a "Las flores del mal". Gustos, que le dicen...
En este pequeño volumen del talentoso poeta francés, encontramos algunas joyas de gran calidad estética y humana. Baudelaire fue un hombre torturado por muchas cuestiones, comenzando por su "Edipo", su odio a su padrastro, su relación inestable con las mujeres, su impotencia, etc. hasta que aparece, en su vida, esa prostituta negra de la Martinica a la que le dedica bellas páginas y consuma maravillosamente el amor con ella. Baudelaire, parece ser, había contraído sífilis cuando era muy joven y esa enfermedad fue progresando hasta llevarlo a la muerte a los 48 años. Dicen que, durante la guerra franco-prusiana en 1870, se vio a la negra en muletas pidiendo limosna por las calles de París. El escritor le habría contagiado su enfermedad.
Muchos no saben que este soberbio escritor fue el primero que tradujo los textos de Edgar Allan Poe al francés; profesaba una gran admiración por el autor de "El Cuervo".
Pero volvamos a los pequeños poemas en prosa. Hay algunos textos que son imperdibles como ese en donde el autor le hace oler un perfume a su perro y éste huye espantado. "!Miserable perro! -le dice Baudelaire- te pareces al público que prefiere excrementos a los bellos aromas". O aquel donde le da un trozo de pan a un chiquillo desarrapado y éste lo llama "pastel"; cuando lo va a comer, aparece otro chiquillo y se trenzan en una feroz pelea hasta que el trozo de pan termina en migajas. Dice Baudelaire: !qué extraño país donde los niños le llaman "pastel" a un trozo de pan..! La sensibilidad del artista que, anteriormente, encontraba belleza en el paisaje, va sintiendo cómo éste desaparece ante la lucha de dos muchachitos por un pedazo de pan...!Admirable!
O aquel otro, dedicado al pintor Edouard Manet, donde el chiquillo que había contratado el protagonista como mandadero, se ahorca en su cuarto, aprovechando que él había salido. Asombra la indiferencia de la madre y el padre, muy humildes ellos, cuando les va a dar la noticia. Luego, ante la presencia en el cuarto del clavo y la cuerda que utilizó el jovencito para ahorcarse, la madre le pide llevársela y él cree que la quiere para recordar a su hijo,para tener presente su dolor.
Pero, al día siguiente, cuando recibe multitud de cartas de sus vecinos, pidiéndole algún trozo de cuerda del ahorcado, comprende que la madre hará comercio de su tragedia. !Muy bueno!
Los "Pequeños poemas en prosa" de este gran poeta francés, es un libro que debe leerse por su rara sensibilidad y por el humanismo que hay en sus páginas.
He dicho.
ROBERTO DIAZ
(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales)
En este pequeño volumen del talentoso poeta francés, encontramos algunas joyas de gran calidad estética y humana. Baudelaire fue un hombre torturado por muchas cuestiones, comenzando por su "Edipo", su odio a su padrastro, su relación inestable con las mujeres, su impotencia, etc. hasta que aparece, en su vida, esa prostituta negra de la Martinica a la que le dedica bellas páginas y consuma maravillosamente el amor con ella. Baudelaire, parece ser, había contraído sífilis cuando era muy joven y esa enfermedad fue progresando hasta llevarlo a la muerte a los 48 años. Dicen que, durante la guerra franco-prusiana en 1870, se vio a la negra en muletas pidiendo limosna por las calles de París. El escritor le habría contagiado su enfermedad.
Muchos no saben que este soberbio escritor fue el primero que tradujo los textos de Edgar Allan Poe al francés; profesaba una gran admiración por el autor de "El Cuervo".
Pero volvamos a los pequeños poemas en prosa. Hay algunos textos que son imperdibles como ese en donde el autor le hace oler un perfume a su perro y éste huye espantado. "!Miserable perro! -le dice Baudelaire- te pareces al público que prefiere excrementos a los bellos aromas". O aquel donde le da un trozo de pan a un chiquillo desarrapado y éste lo llama "pastel"; cuando lo va a comer, aparece otro chiquillo y se trenzan en una feroz pelea hasta que el trozo de pan termina en migajas. Dice Baudelaire: !qué extraño país donde los niños le llaman "pastel" a un trozo de pan..! La sensibilidad del artista que, anteriormente, encontraba belleza en el paisaje, va sintiendo cómo éste desaparece ante la lucha de dos muchachitos por un pedazo de pan...!Admirable!
O aquel otro, dedicado al pintor Edouard Manet, donde el chiquillo que había contratado el protagonista como mandadero, se ahorca en su cuarto, aprovechando que él había salido. Asombra la indiferencia de la madre y el padre, muy humildes ellos, cuando les va a dar la noticia. Luego, ante la presencia en el cuarto del clavo y la cuerda que utilizó el jovencito para ahorcarse, la madre le pide llevársela y él cree que la quiere para recordar a su hijo,para tener presente su dolor.
Pero, al día siguiente, cuando recibe multitud de cartas de sus vecinos, pidiéndole algún trozo de cuerda del ahorcado, comprende que la madre hará comercio de su tragedia. !Muy bueno!
Los "Pequeños poemas en prosa" de este gran poeta francés, es un libro que debe leerse por su rara sensibilidad y por el humanismo que hay en sus páginas.
He dicho.
ROBERTO DIAZ
(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales)
20.1.07
Las Cortes
Cada gobierno genera sus nuevos ricos; son los que vienen en la Kombo del Presidente de turno, los correveidiles necesarios para que lleven y traigan. Los que deben decir, siempre, "sí", pero, también, aconsejan, meten sus bocadillos, manipulan los medios de comunicación, mienten "que algo queda", etc. etc. etc.
El pueblo (o "la gilada" como se le suele decir en la jerga de los políticos) compra todos los buzones y espejitos de colores que les muestran y aunque resulte doloroso decirlo, el pueblo nunca aprende, tropieza, siempre, con la misma piedra, lo empaquetan, siempre, con los mismos engaños.
En los tiempos que corren, los doble discursos ya no causan asombro. Lo tienen los presidentes derechistas, lo tienen los presidentes pretendidamente izquierdistas, todos, en fin, ejercitan estos viejos sofismas que consiste en borrar con el codo lo que se escribió con la mano.
Ahí tenemos a Bush hablándole a su pueblo de patriotismo y mientras se le inunda Nueva Orleáns se entromete en Irak y causa un desastre. Todo en nombre de la civilización, de los valores occidentales, de la preservación de la paz, entre otras consignas demagógicas que encubren (o intentan encubrir) los viles negociados del poder. La hegemonía de los poderosos.
Ahí tenemos a Lula, por ejemplo, pagándole el combustible a un precio vil a los bolivianos mientras habla de la igualdad de los pueblos y del exterminio de la pobreza, entre otras lindezas por el estilo.
Ahí tenemos a Tabaré Vázquez, izquierdista el hombre, defendiendo, a capa y espada, el negociado de las Papeleras, que contaminará (!qué duda cabe!) las dos riberas del río Uruguay.
Y tenemos a nuestro Presidente que "sobreactúa" con los derechos humanos, pero el señor López no aparece y tampoco se hace demasiado para que aparezca. Mientras tanto, los recursos personales están a buen resguardo, en la banca suiza.
Pero quería hablar sobre las Cortes o, mejor dicho, de esa élite que aparece en las distintas épocas y cuyo epicentro es el balneario de Punta del Este. Y los periódicos y las revistas se encargan de "escrachar" a tal o cual personaje o personajillo bailando el cha-cha-cha con la modelo de onda o poniéndose de novio o novia con tal o cual nombre de la farándula.
Por allí anda don Franco Macri buscando, desesperadamente, carne joven. Ya se encargarán de acercarle a algún buen lomo que no tenga demasiado escrúpulo (o víscera o buen gusto) y termine conchabándose por un rato con la paranoia amatoria de este hombre poderoso.
Pero hay cosas que llaman la atención. Por ejemplo: ¿qué hacía Guillermo Cóppola en la fiesta que dio el hijo de Khadafi? ¿Cómo consiguió que lo invitaran? ¿Qué extraños lazos o contactos los une?
¿O cómo pudo hacer el hijo de un escritor pretendidamente "progre" como Tomás Eloy Martínez para "levantarse" a la nieta de Mitre y concurrir a las fiestas ostentosas de esta familia? ¿Ese escritor no es el que escribió un libro sobre la masacre de Trelew? ¿Qué ligazón tiene con una familia siempre cerca del poder como los Mitre?
Preguntas, preguntas...
Lo único que sabemos es que el pueblo siempre cae en la misma trampa y que los que más dicen defenderlo, son los primeros que claudican.
Otra pregunta: ¿dónde están los reclamos públicos en Jujuy del "Perro" Santillán? ¿Dónde están los cortes piqueteros de D´Elía y compañía?
No, si es como yo digo. Si López Rega no se hubiese muerto, es capaz que, ahora, lo veíamos lucir una remera con la cara del "Che" Guevara.
"Cosas veredes, Sancho"...
ROBERTO DIAZ
(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales)
El pueblo (o "la gilada" como se le suele decir en la jerga de los políticos) compra todos los buzones y espejitos de colores que les muestran y aunque resulte doloroso decirlo, el pueblo nunca aprende, tropieza, siempre, con la misma piedra, lo empaquetan, siempre, con los mismos engaños.
En los tiempos que corren, los doble discursos ya no causan asombro. Lo tienen los presidentes derechistas, lo tienen los presidentes pretendidamente izquierdistas, todos, en fin, ejercitan estos viejos sofismas que consiste en borrar con el codo lo que se escribió con la mano.
Ahí tenemos a Bush hablándole a su pueblo de patriotismo y mientras se le inunda Nueva Orleáns se entromete en Irak y causa un desastre. Todo en nombre de la civilización, de los valores occidentales, de la preservación de la paz, entre otras consignas demagógicas que encubren (o intentan encubrir) los viles negociados del poder. La hegemonía de los poderosos.
Ahí tenemos a Lula, por ejemplo, pagándole el combustible a un precio vil a los bolivianos mientras habla de la igualdad de los pueblos y del exterminio de la pobreza, entre otras lindezas por el estilo.
Ahí tenemos a Tabaré Vázquez, izquierdista el hombre, defendiendo, a capa y espada, el negociado de las Papeleras, que contaminará (!qué duda cabe!) las dos riberas del río Uruguay.
Y tenemos a nuestro Presidente que "sobreactúa" con los derechos humanos, pero el señor López no aparece y tampoco se hace demasiado para que aparezca. Mientras tanto, los recursos personales están a buen resguardo, en la banca suiza.
Pero quería hablar sobre las Cortes o, mejor dicho, de esa élite que aparece en las distintas épocas y cuyo epicentro es el balneario de Punta del Este. Y los periódicos y las revistas se encargan de "escrachar" a tal o cual personaje o personajillo bailando el cha-cha-cha con la modelo de onda o poniéndose de novio o novia con tal o cual nombre de la farándula.
Por allí anda don Franco Macri buscando, desesperadamente, carne joven. Ya se encargarán de acercarle a algún buen lomo que no tenga demasiado escrúpulo (o víscera o buen gusto) y termine conchabándose por un rato con la paranoia amatoria de este hombre poderoso.
Pero hay cosas que llaman la atención. Por ejemplo: ¿qué hacía Guillermo Cóppola en la fiesta que dio el hijo de Khadafi? ¿Cómo consiguió que lo invitaran? ¿Qué extraños lazos o contactos los une?
¿O cómo pudo hacer el hijo de un escritor pretendidamente "progre" como Tomás Eloy Martínez para "levantarse" a la nieta de Mitre y concurrir a las fiestas ostentosas de esta familia? ¿Ese escritor no es el que escribió un libro sobre la masacre de Trelew? ¿Qué ligazón tiene con una familia siempre cerca del poder como los Mitre?
Preguntas, preguntas...
Lo único que sabemos es que el pueblo siempre cae en la misma trampa y que los que más dicen defenderlo, son los primeros que claudican.
Otra pregunta: ¿dónde están los reclamos públicos en Jujuy del "Perro" Santillán? ¿Dónde están los cortes piqueteros de D´Elía y compañía?
No, si es como yo digo. Si López Rega no se hubiese muerto, es capaz que, ahora, lo veíamos lucir una remera con la cara del "Che" Guevara.
"Cosas veredes, Sancho"...
ROBERTO DIAZ
(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales)
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