31.1.07

Hablemos algo de Tango

El Tango es uno de los géneros musicales más ricos en el mundo entero. Y no es chauvinismo. Es así. Ha producido todo un abanico de posibilidades expresivas difíciles de encontrar en otra música. Y su danza es, ahora, uno de los grandes "boom" universales.
Mientras el tango bailado triunfa en otras latitudes, la decadencia de su interpretación, de su poesía y de sus músicos, se hace notar ostensiblemente entre nosotros. Lamentablemente, el género se quedó en la nostalgia de viejos tontos que añoran su juventud y no viven -en plenitud- su presente. Se quedaron en el pasado y ya sabemos lo que le sucede al ser humano cuando se queda en el pasado. Es como que no es necesario abrir una nueva sepultura porque la de esta gente ya está abierta.
Cuando hablo de decadencia estoy hablando de mediocridad. Los intérpretes del tango (salvo las honrosas excepciones)no pueden cantar ni en su casa; sobre todo, los jóvenes cantantes, los que entran por la ventana, los aventureros de siempre. Digo: si "canta" Adriana Varela, cualquiera puede animarse...Si cantan esos cantores que aparecen en el Canal de TV "Sólo Tango", es lógico que los jóvenes huyan en legiones hacia el rock, hacia la cumbia o hacia cualquier sitio musical donde no nos encontremos con esta fauna.
En cuanto a la poesía, asumamos que no hemos dado en el clavo. Le hemos quitado belleza a la expresión (salvo las excepciones de siempre) y hemos apelado al pintorequismo, al facilismo de enumerar cosas de hoy creyendo que, de ese modo, estamos actualizando al tango. !Qué tontería!
No hay buenos melodistas (salvo excepciones y son muy pocas) No hay buen gusto, no hay inteligencia; hay una serie de tipos y tipas que se le animan al género porque, piensan, "en el país de los ciegos el tuerto es rey".
Deberemos afinar mucho la puntería para hacer del Tango una vigorosa expresión de estos tiempos. Mientras tanto, el tango seguirá en la chochera de viejos nostalgiosos, en malos cantores que, además, cantan siempre lo mismo. En el "gardelismo" sin aprender nada de ese formidable artista que fue Gardel, en el snobismo de algunos trasnochados y en el negocio espúreo y tramposo con los turistas a los que le roban llevándolos a locales nocturnos que son verdaderas cuevas de Alí Babá.
He dicho.

ROBERTO DIAZ

(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales)

25.1.07

El Garantismo !qué absurdo!

Es muy fácil confundir, para los confundidos de siempre, "derechos humanos" con impunidad. Uno de los puntos débiles de las democracias del mundo, es, precisamente, esta confusión.
Confusión que, muchas veces, es adrede; una singular concepción política y una ingenua visión, fuera de toda realidad, sigue presuponiendo que el hombre es redimible.Y todavía algunos apelan al exámen de conciencia, apelan a la redención, apelan a conceptos totalmente arcaicos sobre la naturaleza humana como para dejar en libertad a un violador (se sabe, entre los profesionales dedicados a tratar estos fenómenos que el violador es irredimible y que repetirá, sin dudar, el mismo delito)juzgan excarcelable hechos como el accidente vial y el abandono de persona, condenan a penas irrisorias a verdaderos criminales y cometen, esta es la verdad objetiva, auténticas aberraciones que ponen en ridículo a la justicia y la desprestigia ante la mirada del hombre común.
A toda esta pintoresca forma de manejar las leyes, se le llama "garantismo" y parece ser que los jueces que actúan así son denominados "progre", más allá de que se los encuentre, luego, en orgías sexuales disfrazados de odaliscas, recibiendo abultados sobres de los poderosos, diciéndole siempre "sí" al gobierno de turno o entrando por la ventana de una justicia absolutamente corrupta y venal.
Por eso, han aparecido, en estos tiempos, las llamadas "Madres del Dolor", émulas de aquellas legendarias "Madres de la Plaza de Mayo" que defendieron, como pudieron, los "derechos humanos de aquella época. Estas Madres también salen a defender "derechos humanos" que son conculcados por esta justicia absolutamente absurda.
Por eso, los actos criminales siguen incrementándose; por eso, los funcionarios de seguridad son vulgares marionetas ante esta realidad tenebrosa. Por eso, el ejecutivo de turno se hace el distraído ante tanta ignominia y tanta violencia social.
Todos los días, los medios de comunicación computan un sin fin de delitos que van desde el simple atraco callejero a saqueo de propiedades, a muertes tontas, a accidentes de tránsito culposos donde actúa la negligencia y la irresponsabilidad. Todos los días, hay hechos de sangre que son inicuos, hay sistemática repetición de delitos por delincuentes que han salido en libertad, a causa de esta justicia tonta y corrupta que nos rige.
La Argentina es uno de los países más vulnerables ante aberraciones como las del narcotráfico; vulnerable ante el "lavado" de dinero, permisivo ante la huida de regalías y negociados financieros, vulnerable ante contrabandos monstruosos, con aduanas débiles y coimeras, vulnerable ante los atentados permanentes a su medio ambiente, no sólo por las papeleras que están instalando en el Uruguay sino ante verdaderos saqueos a su territorio.
Y la Argentina no tiene seguridad jurídica por lo cual solamente dinero sucio puede entrar en el país y no auténticas inversiones de riesgo.
Con este panorama, hay jueces que quieren practicar esta suicida concepción del Garantismo que sirve tan sólo para que las cárceles (ya de por sí superpobladas) no terminen reventando y sirve para que haya un negocio sideral por detrás (o al lado) del Código Penal.
Mientras tanto, los asesinos de José Luis Cabezas están en libertad; y están en libertad un sin fin de asesinos que deberían estar en la cárcel.
Mientras tanto, se siguen sumando más madres a las "Madres del Dolor" que son las víctimas propiciatorias del siglo XXI, bajo el reinado de "K" y en medio del caos generalizado donde los ruidos son más importantes que las voces.
He dicho.

ROBERTO DIAZ

(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales)

23.1.07

Los pequeños poemas en prosa

En estos días, estoy escribiendo una versión de los "Pequeños poemas en prosa" de Baudelaire, un libro que, siempre, me fascinó y que me parece superior a "Las flores del mal". Gustos, que le dicen...
En este pequeño volumen del talentoso poeta francés, encontramos algunas joyas de gran calidad estética y humana. Baudelaire fue un hombre torturado por muchas cuestiones, comenzando por su "Edipo", su odio a su padrastro, su relación inestable con las mujeres, su impotencia, etc. hasta que aparece, en su vida, esa prostituta negra de la Martinica a la que le dedica bellas páginas y consuma maravillosamente el amor con ella. Baudelaire, parece ser, había contraído sífilis cuando era muy joven y esa enfermedad fue progresando hasta llevarlo a la muerte a los 48 años. Dicen que, durante la guerra franco-prusiana en 1870, se vio a la negra en muletas pidiendo limosna por las calles de París. El escritor le habría contagiado su enfermedad.
Muchos no saben que este soberbio escritor fue el primero que tradujo los textos de Edgar Allan Poe al francés; profesaba una gran admiración por el autor de "El Cuervo".
Pero volvamos a los pequeños poemas en prosa. Hay algunos textos que son imperdibles como ese en donde el autor le hace oler un perfume a su perro y éste huye espantado. "!Miserable perro! -le dice Baudelaire- te pareces al público que prefiere excrementos a los bellos aromas". O aquel donde le da un trozo de pan a un chiquillo desarrapado y éste lo llama "pastel"; cuando lo va a comer, aparece otro chiquillo y se trenzan en una feroz pelea hasta que el trozo de pan termina en migajas. Dice Baudelaire: !qué extraño país donde los niños le llaman "pastel" a un trozo de pan..! La sensibilidad del artista que, anteriormente, encontraba belleza en el paisaje, va sintiendo cómo éste desaparece ante la lucha de dos muchachitos por un pedazo de pan...!Admirable!
O aquel otro, dedicado al pintor Edouard Manet, donde el chiquillo que había contratado el protagonista como mandadero, se ahorca en su cuarto, aprovechando que él había salido. Asombra la indiferencia de la madre y el padre, muy humildes ellos, cuando les va a dar la noticia. Luego, ante la presencia en el cuarto del clavo y la cuerda que utilizó el jovencito para ahorcarse, la madre le pide llevársela y él cree que la quiere para recordar a su hijo,para tener presente su dolor.
Pero, al día siguiente, cuando recibe multitud de cartas de sus vecinos, pidiéndole algún trozo de cuerda del ahorcado, comprende que la madre hará comercio de su tragedia. !Muy bueno!
Los "Pequeños poemas en prosa" de este gran poeta francés, es un libro que debe leerse por su rara sensibilidad y por el humanismo que hay en sus páginas.
He dicho.

ROBERTO DIAZ

(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales)

20.1.07

Las Cortes

Cada gobierno genera sus nuevos ricos; son los que vienen en la Kombo del Presidente de turno, los correveidiles necesarios para que lleven y traigan. Los que deben decir, siempre, "sí", pero, también, aconsejan, meten sus bocadillos, manipulan los medios de comunicación, mienten "que algo queda", etc. etc. etc.
El pueblo (o "la gilada" como se le suele decir en la jerga de los políticos) compra todos los buzones y espejitos de colores que les muestran y aunque resulte doloroso decirlo, el pueblo nunca aprende, tropieza, siempre, con la misma piedra, lo empaquetan, siempre, con los mismos engaños.
En los tiempos que corren, los doble discursos ya no causan asombro. Lo tienen los presidentes derechistas, lo tienen los presidentes pretendidamente izquierdistas, todos, en fin, ejercitan estos viejos sofismas que consiste en borrar con el codo lo que se escribió con la mano.
Ahí tenemos a Bush hablándole a su pueblo de patriotismo y mientras se le inunda Nueva Orleáns se entromete en Irak y causa un desastre. Todo en nombre de la civilización, de los valores occidentales, de la preservación de la paz, entre otras consignas demagógicas que encubren (o intentan encubrir) los viles negociados del poder. La hegemonía de los poderosos.
Ahí tenemos a Lula, por ejemplo, pagándole el combustible a un precio vil a los bolivianos mientras habla de la igualdad de los pueblos y del exterminio de la pobreza, entre otras lindezas por el estilo.
Ahí tenemos a Tabaré Vázquez, izquierdista el hombre, defendiendo, a capa y espada, el negociado de las Papeleras, que contaminará (!qué duda cabe!) las dos riberas del río Uruguay.
Y tenemos a nuestro Presidente que "sobreactúa" con los derechos humanos, pero el señor López no aparece y tampoco se hace demasiado para que aparezca. Mientras tanto, los recursos personales están a buen resguardo, en la banca suiza.
Pero quería hablar sobre las Cortes o, mejor dicho, de esa élite que aparece en las distintas épocas y cuyo epicentro es el balneario de Punta del Este. Y los periódicos y las revistas se encargan de "escrachar" a tal o cual personaje o personajillo bailando el cha-cha-cha con la modelo de onda o poniéndose de novio o novia con tal o cual nombre de la farándula.
Por allí anda don Franco Macri buscando, desesperadamente, carne joven. Ya se encargarán de acercarle a algún buen lomo que no tenga demasiado escrúpulo (o víscera o buen gusto) y termine conchabándose por un rato con la paranoia amatoria de este hombre poderoso.
Pero hay cosas que llaman la atención. Por ejemplo: ¿qué hacía Guillermo Cóppola en la fiesta que dio el hijo de Khadafi? ¿Cómo consiguió que lo invitaran? ¿Qué extraños lazos o contactos los une?
¿O cómo pudo hacer el hijo de un escritor pretendidamente "progre" como Tomás Eloy Martínez para "levantarse" a la nieta de Mitre y concurrir a las fiestas ostentosas de esta familia? ¿Ese escritor no es el que escribió un libro sobre la masacre de Trelew? ¿Qué ligazón tiene con una familia siempre cerca del poder como los Mitre?
Preguntas, preguntas...
Lo único que sabemos es que el pueblo siempre cae en la misma trampa y que los que más dicen defenderlo, son los primeros que claudican.
Otra pregunta: ¿dónde están los reclamos públicos en Jujuy del "Perro" Santillán? ¿Dónde están los cortes piqueteros de D´Elía y compañía?
No, si es como yo digo. Si López Rega no se hubiese muerto, es capaz que, ahora, lo veíamos lucir una remera con la cara del "Che" Guevara.
"Cosas veredes, Sancho"...

ROBERTO DIAZ
(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales)

12.1.07

La reina del crimen

Se llamaba Agatha Mary Clarissa Miller Christie, pero en el mundo literario se la conoció como Agatha Cristhie. Era hija de un norteamericano y de una inglesa y había nacido en un pueblo del condado de Devon llamado Torquay.
Su primer libro se editó en 1920, cuando ella tenía 30 años. Pero su consagración la consiguió con "La muerte de Roger Ackroyd"; de allí en más, su fama sería inmensa.
Escribió más de 80 novelas, una serie de relatos y obras de teatro. También escribió un libro de poemas.
Sus colegas la llamaban "la Vieja" y perteneció, durante muchos años, al "Detection Club" de Londres, una asociación que reunía a los escritores de novelas policiales. Precisamente, esta institución publicó en la década del 30 un libro en donde participaron varios de ellos llamado "El almirante flotante". Agatha Christie estuvo en ese grupo y también estuvo Chesterton y otros grandes.
Las novelas de la Christie tienen tramas que se resuelven a través de finales ingeniosos. Es la típica novela policial inglesa, un verdadero puzzle o rompecabezas que, luego, se descubre a través de una resolución de carácter intelectual. Los asesinos, en esta modalidad literaria, son, siempre, personas con un alto cociente de inteligencia y necesitan, para ser descubiertos, de un detective también inteligente.
Agatha Christie creó a dos de ellos: el insufrible Hércules Poirot, un hombrecito arrogante y presumido, de origen belga, pero con una gran dosis de astucia y poder deductivo. Y a Miss Marple, una anciana bonachona con una mente también astuta e inquisidora.
"Asesinato en el Orient Express", "Diez Negritos", "El misterio de Sittaford", "Cinco cerditos" y "Muerte en el Nilo" son algunos de los títulos de esta prolífica reina del crimen.
En mi opinión personal, hay muchos escritores del género policial superiores a la Christie, pero debo reconocer que tuvo un gran carisma y que los lectores, en el mundo entero, se cuentan por millones. Basta esta muestra: vendió más de 50 millones de ejemplares y en Francia superó en ventas a Emilio Zola.
Se casó dos veces. Cuando estaba con su primer marido, hubo un episodio escandaloso; desapareció por 11 días. Nunca se conocieron los detalles, pero su marido inició, de inmediato, una demanda de divorcio. Luego, contrajo enlace con un arqueólogo 14 años más joven que ella; lo acompañó en sus viajes al Medio Oriente, de donde extrajo material para algunos de sus textos.
Vivió 85 años y falleció en 1976. Sus restos están enterrados en su pueblo natal de Torquay.
Con su desaparición, se fue uno de los exponentes más fuertes de la novela policial inglesa; sus lectores le siguen agradeciendo las horas de entretenimiento y placer que les dio con sus historias de suspenso.
Muchos no saben que "la Vieja" era muy buena como cuentista; sus relatos de corte fantástico tienen verdadera calidad literaria.

ROBERTO DIAZ

(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales)

8.1.07

El humor inteligente

Hubo un humorista norteamericano con el estilo de los Hermanos Marx (pioneros del humor inteligente) que vivió nada menos que 100 años. Se llamaba George Burns y dejó algunos chistes realmente memorables.
Cuando uno presencia ese festival de mediocridades que es la televisión, añora a estos talentosos del humor que sin recurrir a la escatología, a la burda parodia y al exhibicionismo vulgar, han dado piezas maestras en este género tan importante para nosotros, los humanos.
Así como Burns desciende en línea directa de Groucho Marx, Woody Allen desciende de este talentoso humorista que vivió la friolera de un siglo.
Uno no puede sustraerse a reír con este dechado de ingenio. Lo conocí a través de una amiga que me acercó sus reflexiones desopilantes (algunas de una gran agudeza intelectual)y, como todo humorista, fue un profundo observador de la naturaleza humana a la que reflejó en sus breves, pero jugosas frases.
A esta altura, usted, lector o lectora, estará esperando, seguramente, que le transcriba algunas de estas humoradas de Burns. Lo haré con sumo agrado porque no hay placer mayor que difundir a los muy buenos.
Precisamente, si difundiéramos como corresponde a los talentosos, no quedaría espacio para tanto estúpido suelto. Y el humor, lamentablemente, se presta a que entren por la ventana cualquier don nadie sin seso.
Vamos a Burns.
"Cuando yo era un niño, el Mar Muerto sólo estaba enfermo."
"El sexo a los 90 es como tratar de jugar al Pool usando una cuerda como taco."
"El sexo es una de las 9 razones por las que me gustaría reencarnarme. Las otras 8 no son importantes."
"La gente me pregunta qué regalo apreciaría más para mi cumpleaños número 87. Les contesto: una demanda por paternidad."
"Primero te olvidás de los nombres, luego te olvidás de las caras, después te olvidás de subirte la bragueta y, finalmente, te olvidás de bajártela."
"La felicidad es tener una familia grande, amorosa, dedicada, unida y en otra ciudad."
"¿Saben qué significa llegar a casa de noche y encontrar una mujer que te dice que te quiere, que te da un poco de amor, un poco de afecto y un poco de ternura? Pues...significa que te equivocaste de casa."
"A mi edad, las flores me asustan."
"El secreto de un buen discurso es tener un buen comienzo y un buen final y, luego, tratar de que ambos estén lo más cerca posible."

Me parece que esta muestra vale el botón. George Burns había nacido en 1896 y murió en 1996 en los Estados Unidos de América.

ROBERTO DIAZ

(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales)

3.1.07

¿Ley del cemento?

La justicia argentina no sólo es ciega sino también sorda y, además, cretina. Los fallos y determinaciones de sus agentes, son piezas maestras del horror. En todos los ámbitos que se den.
Ejemplos hay a montones. Desde propiedades usurpadas que cuestan años recuperar a sus verdaderos dueños a contradicciones flagrantes en los fallos. Y no es de ahora. Recuerdo, siempre, cuando le dieron la libertad a uno de los hermanos Schocklender y, luego, lo salieron a buscar para condenarlo a cadena perpetua.
Pero lo que más preocupa es que el accionar de la justicia va de la mano con el accionar de un ejecutivo donde la demagogia y las decisiones intemperantes son moneda corriente. Hay un presidente de la república que se mueve al son de sus estados de ánimo, generalmente violentos y explosivos. Nunca una frase moderada, nunca un gesto distendido. Por el contrario: siempre el gesto adusto, la palabra violenta, la descalificación del adversario. Y la violencia, sí señor, la violencia...en todas sus expresiones.
La preocupación, entonces, es que hay una escalada del absurdo y una proliferación de la muerte. Veamos: la cantidad de accidentes de tránsito, con su secuela impresionante de muertos y heridos, es producto de una sociedad violenta. Los accidentados durante las fiestas, producto del uso de pirotecnia, también es producto de una sociedad alienada que necesita aturdirse con estruendo. Estruendo que, por otra parte, le cuesta a muchos heridas de consideración.
La intemperancia está en las calles con sus asaltos violentos, con la maldad entronizada en esos tipos que roban y, luego, queman las casas. La violencia está en los secuestros, en las desapariciones como la de López. Hay violencia en nuestros funcionarios. Kirchner no le dio a la población ningún mensaje navideño. No salió a pedir la pacificación de los espíritus, acto que cualquier mandatario de cualquier nación, practica con motivo de estas celebraciones.
Entonces, es lógico que nos preocupemos. Y la gota que rebasó el vaso, a mi entender, es el episodio de Moreno donde un taxista fue muerto luego que atropellara a una mujer con su criatura.
Las noticias son confusas. Primero: lo había linchado el padre de la criatura con vecinos. Luego: murió por los golpes que le propinó el padre de la criatura, en estado "de emoción violenta". Pero lo insólito es que el fiscal haya absuelto a este hombre que comete un crimen, luego de ver cómo atropellaban a su mujer y a su hijita.
Ahora ¿cómo puede ser que el fiscal haya actuado con tanta rapidez sin investigar las causas del episodio? El taxista ¿atropelló porque venía a alta velocidad? ¿Cruzó alguna esquina con el semáforo en rojo? ¿O hay atenuantes, como, por ejemplo, que la señora (herida gravemente) cruzó en forma imprudente? Pero, sea como fuere, lo peligroso de todo esto es tomar la justicia por mano propia y que la propia justicia avale semejante proceder.
Creo que estamos bastante locos y tenemos dirigentes que están más locos que nosotros. Y un presidente, insisto, que no pacifica, que no trae cordura, sino más bien espasmos coléricos, bravuconadas de guapo de barrio, actitudes que son patoteriles y ridículas, cuando provienen de un Primer Mandatario.
He dicho.

ROBERTO DIAZ

(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales)

30.12.06

La ley de Murphy

Este Murphy era un señor que tenía un sentido escéptico de las cosas de la vida. El sabía, por ejemplo, que cuando se cae al suelo una rodaja de pan con manteca, siempre esa rodaja caerá del lado de la manteca.
Y así con todo.
Días pasados, voy a buscar dinero al cajero automático. Me acompaña uno de mis hijos. El cajero no leía mi tarjeta; era de esos aparatos modernos que no se quedan con la tarjeta sino que hay que introducirla y aguardar. Cuando ya había destilado litros de adrenalina y puteadas mil, le dije, en mi desespero, a mi hijo: "Andá a buscar a algún empleado; no puede ser que no me lea la tarjeta". Mi hijo salió apresurado hacia el interior del banco. En ese momento, el cajero -como obedeciendo a alguna mágica instrucción- leyó mi tarjeta y me entregó el dinero. Todo sin chistar.
Lo mismo me sucede para entrar a este Blog. A pesar de las instrucciones de mi paciente Teresita, soy tan dinosaurio que, siempre, el Blog me ofrece dificultades para entrar. Cuando, en mi bronca, comienzo a hacer clicks hasta por afuera de la pantalla, mágicamente aparece la hoja en blanco...
Da la impresión que son los lectores los que no quieren que escriba más. Algún fantasma cibernético que, dentro de la computadora, dice: "Por favor, deja al idioma castellano en paz. ¿No lo has castigado demasiado?"
La ley de Murphy dice, también, que si uno espera un omnibus, lo mejor es encender un cigarrillo. El omnibus llegará, a lo sumo, a la segunda pitada. Si uno llega con la intención de darse una ducha de agua caliente, seguro que se descompuso el calefón. Si uno espera, con ansiedad, comer su comida favorita, lo esperan con un sandwich.
No será la primera ni la última vez que uno llega al cajero automático y, en ese preciso instante, se le acabó la plata. Y no será, tampoco, la primera y única vez, que su llave se rompa en el momento de querer entrar a su casa, a las dos de la matina. Y que encima llueva o caiga granizo.
Son las conspiraciones de la Naturaleza contra el ser humano; tal vez, la venganza por tanta crueldad ejercida contra ella. Que el clavo se doble, que el martillo dé en su dedo, que lo dejen de seña, que suene el teléfono a las tres y sea un número equivocado, que nuestro editor huya sin pagarnos las últimas traducciones, que nos abandone hasta el perro y que no podamos llorar porque nos olvidamos el pañuelo, son algunos de los contratiempos de nosotros, los humanos, a la hora de buscar que la suerte esté de nuestro lado.
Como decía el poeta en el tango: "Ni el tiro del final te va a salir". Y esa, también, es una ley de Murphy.

ROBERTO DIAZ

(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales)

28.12.06

Recuerdo de Silvio Astier

Pocos días atrás, visité la librería de viejo a la que, siempre, concurro, y me encontré con el local en penumbras, alumbrado por unos faroles a kerosene y las paredes ennegrecidas, los cables de la electricidad colgando por todo el ámbito y una sensación de cosa devastada que me llamó la atención.
La librería estaba abierta; había libros en sus stands y se podía comprar. Cuando me acerqué a la caja a pagar lo que llevaba, pregunté si había habido un corto circuito en las instalaciones y allí me enteré que habían entrado a robar y le habían prendido fuego al lugar.
!Caramba! Una nueva modalidad de esta delincuencia que no tiene respiro. Te asaltan y te prenden fuego. !Tamaña perversidad parece incomprensible!
Y, entonces, recordé a Silvio Astier, el personaje principal de "El juguete rabioso" de Roberto Arlt que, también, prende fuego a la librería donde trabajaba, angustiado por el clima sórdido y tenebroso que allí se vivía.
El incendio de Astier aborta; el incendio de este local también abortó, de lo contrario no se hubiese salvado nada de lo que allí había.
Y pensé, también: !qué literatura de anticipación escribió Arlt! En "Los siete locos" se adelanta al esquema de las organizaciones guerrilleras que llegarían después; su nihilismo es premonitorio. Y, en este caso, el incendio de una librería...
Quemar libros siempre me pareció deleznable. Por eso, nunca acepté a ese detective Pepe Carvalho que inventó Vázquez Montalbán y que tenía la manía de quemar libros. Los nazis lo hicieron; la dictadura militar en 1976 también lo hizo. Lo hicieron las hordas de la Alianza Libertadora Nacionalista cuando quemaron la "Casa del Pueblo". Cuando incendiaron (más de una vez) el Teatro del Pueblo de Leónidas Barletta.
Siempre que hay quema de libros, hay barbarie. Y, en este episodio con el que inicié la nota, el incendio obedece a oscuras raíces del resentimiento.
Si no encuentro nada para robar, te quemo el lugar. Así pasó, en vísperas de Nochebuena, en el pueblo bonaerense de San Miguel.
Estos incendiarios no tienen la justificación intelectual de un Silvio Astier, pero hay algo dostoievskiano en el fondo de estos corazones que, como decía el ruso, son "campos de batalla".
!Es terrible, pero es así!

ROBERTO DIAZ

(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales)

27.12.06

La pesificación

Están por estafar, una vez más, a los ahorristas argentinos. Nuestra clase dirigente tiene una perversa vocación cuando se trata de esquilmar a su pueblo. Lo hicieron en los ´90 sacándole el trabajo a la gente, lo hicieron aumentando la edad jubilatoria, lo hicieron robándose todo y terminaron con el cruel "corralito" que llevó a la indigencia y a la muerte a muchas personas. De ese genocidio no se habla...
El periodista Horacio García Blanco (por nombrar uno de ellos) fue víctima de esta terrible injusticia. No le dejaron sacar sus ahorros para ir a curarse su enfermedad. Lo mataron.
Ahora, estos jueces de la Corte, apañado por el poder de turno y amañados desde hace incontables décadas, están por cometer un nuevo desatino jurídico. Avalar la pesificación que fue una burda maniobra del Ejecutivo para quitar, de un plumazo, el poder adquisitivo de la gente.
La pesificación fue el robo más artero que la clase gobernante le hizo al pueblo. La pesificación nos quitó poder adquisitivo, envileció nuestra moneda, sirvió para que cualquier turista entre al país con dos monedas y cotizó el dólar a pesos 2,10 cuando en cualquier casa de cambio está a pesos 3,10.
!Ni hablar de la estafa de los bancos con la complicidad del gobierno de turno con respecto a los mentados Bonos! !Esa es la seguridad jurídica que inventó este gobierno con los pequeños y medianos ahorristas locales e internacionales! Mientras tanto, toda la clase dirigente tiene puesto su dinero en cuentas de bancos del exterior. Y el propio presidente se llevó a Suiza los dineros de su provincia.
Esta es la justicia que, cubierta de demagogia, confunde mentes ya de por sí confundidas. Le han hecho creer a gran parte del pueblo que los ahorristas eran potenciales Rockefeller y no jubilados y empleados de clase media que querían resguardarse de la inflación y de los coletazos tenebrosos de la economía argentina.
!Ojalá que este "veranito de San Juan" les dure! Pero estoy convencido que, cuando explote, les reventará en la cara. Se llenan la boca de tener una cifra de 30 mil millones de dólares en las arcas del Banco Central, pero no solamente no le pagan a los ahorristas lo que le robaron, sino que ni siquiera salen a remediar el hambre, la desocupación, la marginalidad, la inseguridad, la salud colapsada y la educación hecha papilla.
He dicho.

ROBERTO DIAZ
(Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales)