23.11.06

EL CULEBRON DE LAS PAPELERAS

El Presidente Kirchner habló en la Casa Rosada y se expidió sobre el problema de la instalación de las Papeleras sobre el río Uruguay. Trató a Tabaré Vazquez de "intransigente" y tuvo duras expresiones contra la prensa porque no tituló como correspondía el préstamo que el Banco Mundial le entregó a la empresa Botnia.
Creemos que el discurso del Presidente (o su opinión expresada en ese discurso) es correcta; pocas veces, podemos decir algo así de las expresiones de nuestro Presidente, generalmente enfervorizado, generalmente agrediendo a la oposición o hablando en términos descomedidos sobre tal o cual personaje o sobre tal o cual situación.
En este caso, estuvo bien, pero...la diplomacia argentina siempre tiene un pero y nunca ejerce la autocrítica. En este tema, se durmieron, enredados, como están siempre, en una burocracia infernal y en una desidia también infernal.
Debieron reaccionar cuando apareció la primera excavación, el primer ladrillo. No lo hicieron y sí salieron a peticionar cuando el pueblo de Gualeguaychú (que también se durmió) salió a cortar la ruta y cuando las chimeneas casi tocan las nubes.
Tampoco se dice (y si queremos ser ecuánimes, deberíamos hablar sobre ello) que la Argentina contamina el río Paraná con una planta de papel que es "Alto Paraná"; pero de esto no se habla...
Tabaré Vázquez mostró la hilacha de todos estos presidentes izquierdistas que, una vez en el poder, actúan con más virulencia e inequidad que los conservadores. Los uruguayos (sobre todo, su gobierno) no puede hacerse el desentendido. Las papeleras contaminan aquí y en la China. Negarlo es ser muy hipócrita o estar muy corrompido.
El río Uruguay (estamos convencidos) no volverá a ser el de antes. Lo que ocurrió en la ciudad gallega de Pontevedra, es el signo más acabado de lo que pueden hacer estas industrias contaminantes. Es cierto lo que dice el Presidente Kirchner: el poder central desprecia a los países, como el nuestro, subdesarrollado. Pero preguntémonos: ¿por qué Brasil votó a favor del préstamo a la empresa Botnia? ¿Por qué los países latinoamericanos (que tanto se llenan la boca con la hermandad latinoamericana y los ideales sanmartinianos y bolivarianos y martinianos) ejercen un sugestivo silencio?
La Argentina está considerada una nación "sospechosa" por su juego pendular y sus veleidades. Hoy tiene "relaciones carnales" con los EE.UU y mañana sale a levantar el dedo admonitorio y a abrazarse con Chávez. A propósito ¿qué ocurrió con el embajador de Venezuela que produjo tanto malestar en el gobierno de Kirchner?
Nos parece todo de mal gusto, un mamarracho más de nuestra diplomacia que siempre llega tarde a todos lados.

ROBERTO DIAZ

(Argentino. Escritor, poeta, periodista, traductor de habla inglesa, autor de canciones, con premios nacionales e internacionales)

1 comentario:

Teresita dijo...

Lamentablemente los presidentes una vez que llegan al poder se olvidan como alcanzaron dicho lugar.
Olvidan al pueblo que les dio la posibilidad de situarse allí, muchas veces se ven atraídos por intereses espurios.
Sospecho que el argentino se opone a la instalación de las papeleras porque no cerró él el negocio, de otro modo no puedo explicarme que estén permitidas las instaladas en nuestro propio territorio.
Si son perjudiciales y se les dice NO, que sea NO aquí y allá.